miércoles, 18 de septiembre de 2013

¡Manos arriba, Mercedes, esto es un asalto!

Por Massot y Monteverde (*)
El gasto público no consigue financiación genuina y entonces recurre a la emisión de moneda que el Banco Central le ordena a la Casa de Moneda, faltando a su compromiso de defender la moneda como ejemplo de soberanía nacional. ¿Cómo maquillar semejante maniobra? La situación es dramática, y no sólo para Mercedes Marcó del Pont, la titular del BCRA, porque se financia el gasto con emisión que promueve el BCRA cuando se le agotan los recursos para transferir al Tesoro Nacional. La consultora Massot & Monteverde difundió algunas líneas al respecto, profundizando conceptos que ya había avanzado Economía & Regiones.
En total, el Tesoro ya le debe US$ 42.400 millones al BCRA: mucho más de los US$ 35.100 millones que hay en las reservas.
El gobierno cristinista está dispuesto a recurrir a lo que sea menester para financiar la
expansión del gasto.
 
• Tal como adelantamos a los clientes que tuvieron la charla mensual la semana pasada [nuestro hallazgo fue recogido por la columna editorial de Fernando Laborda en La Nación de este domingo], el día 29 de agosto el BCRA depositó al Tesoro US$ 7.378 millones.
 
• Tal como señalamos, esta transferencia al Tesoro excede en mucho a los pagos de deuda pública remanentes del año.
 
• Dos días antes, el 27, ya le había acreditado US$ 2.304 millones correspondientes al vencimiento del BONAR VII.
 
• Como contrapartida, el Tesoro le colocó al Banco Central letras intransferibles a 10 años por US$ 8.876 millones entre el 23 y el 30 de agosto.
 
• En lugar de informar el valor teórico de esas letras, una por una, el balance mostró sólo el total.
 
• En total, el Tesoro ya le debe US$ 42.400 millones al BCRA: mucho más de los US$ 35.100 millones que hay en las reservas.
 
• Con esta nueva asistencia, el peso de los títulos públicos en el activo del BCRA saltó 5 puntos porcentuales, representando un alarmante 63% a fin de agosto.
 
• Siguiendo principios de valuación contable prudentes, estas letras debieran ser previsionadas en razón de su carácter intransferible, el estado de insolvencia del deudor —padece un déficit de naturaleza estructural— y el no estar previsto su pago al vencimiento por ser computadas en los libros del emisor como de “de refinanciación automática”.
 
• Una valuación ajustada a los principios y normas de contabilidad internacionalmente reconocidos arroja entonces un valor real del activo del BCRA muy inferior a su pasivo.
 
• Esto quiere decir que la entidad monetaria es hoy patrimonialmente insolvente y requiere una urgente capitalización —a todas luces imposible, dado la deficitaria situación de su accionista— si se desea evitar traumas mayores.
 
• Lo cierto es que con este artilugio —que no cuenta aún con una norma específica que lo respalde— el Central expandió su activo en $ 55.000 millones y aumentó las supuestas utilidades correspondientes a este año de $ 63.000 millones a $ 70.000 millones.
 
• El giro permitió al Tesoro venderle al Central US$ 880 millones en los primeros días de septiembre y recibir a cambio pesos que no se computan como adelantos transitorios.
 
• Estos movimientos explican parte de los $ 12.800 millones de expansión monetaria ocurrida en los seis primeros días de este mes.
 
• En concepto de adelantos, cesión de reservas y giro de utilidades, la asistencia del BCRA al Tesoro pasó de representar 1,5% del PBI, en los años 2004 a 2009, a representar 4,2% entre 2010 y 2012.
 
• En concepto de supuestas utilidades este año transferirá al Tesoro unos $ 32000 millones, de los cuales ya se transfirieron unos $ 12.500 millones.
 
• Otros $ 60.000 millones pasarán al sector público en concepto de adelantos transitorios.
 
• Las utilidades que obtiene el Central surgen del incremento de valor de sus activos en moneda extranjera medido en pesos; es decir, son resultado de la devaluación del peso y requieren de emisión monetaria para poder ser distribuidos.
 
• Hacia fin de año se alcanzará el máximo de adelantos transitorios que permite la Ley Orgánica del Central.
 
• El límite había sido ampliado en marzo de 2012, cuando se reformó la ley que rige al BCRA.
 
• Ese tope extraordinario se puede usar durante un plazo máximo de hasta 18 meses.
 
• Ese plazo vence en enero.

(*) Massot,Monteverde y Asoc. Consultora argentina especializada en el análisis político y económico. Artículo publicado por Urgente 24 el 18 de Septiembre de 2013