viernes, 18 de octubre de 2013

Comenzó el kandombe

Por Enrique G. Avogadro (*)
"La democracia debería ser algo más que dos lobos y una oveja votando qué van a comer" J. Bovard
La novedad importante, obviamente, es la internación de la señora Presidente en la Fundación Favoloro, ayer y durante más de diez horas. El diagnóstico, al menos el dado a conocer por el vocero Scoccimarro, es de por sí preocupante. Falta ver qué implicaciones tiene el reposo de treinta días que le fue ordenado. En primer término, ¿qué significará una Presidencia en manos de Guita-rrita Boudou, el funcionario tan vinculado a la corrupción y, sobre todo, con la peor imagen?
 
Hasta allí, la realidad. Sobre los hechos, y el presunto secretismo con que fueron rodeados, hay que detenerse a pensar cuáles serán las consecuencias de los mismos, sean éstos reales o no; en cualquier caso, si el problema es verdadero (como creo), hago votos por su rápida mejoría.
 
Los argentinos, al menos una buena parte de ellos, ya comenzó a especular: ¿se trata de una puesta en escena para victimizarse y revivir el luto que tantos réditos le rindió antes de perder, por escándalo, el 27? Realmente, no me parece porque, si así fuera, resultará tardía en exceso. Hace meses ya, un analista de opinión, muy amigo mío y uno de los mejores y más lúcidos en la especialidad, pronosticó en una mesa de almuerzo en la que había varios comensales, que doña Cristina alegaría una enfermedad para irse antes de las elecciones; la forma en que el tema fue manejado por la Casa Rosada me recordó, rápidamente, esa previsión y, tal vez, lo de ayer sea entonces un primer paso en este sentido.
 
Anoche, por lo demás, fue transmitida la segunda parte del programa al cual distintos periodistas no agresivos son invitados conversar con la viuda de Kirchner a conversar con ella. Debo confesar que me dio vergüenza ajena; el cúmulo de mentiras que desgranó, ante la impertérrita mirada de Jorge Rial, enfundada en unas sensuales calzas, daban para reír o llorar.
 
La semana que terminó nos dejó una clara demostración de la profunda desunión que reina en el equipo de seis genios a los cuales la Presidente ha encomendado la destrucción de lo que resta de la economía. Pruebas al canto: 1) Ricardo Audi Echegaray, nada menos que el chofer de la AFIP, recomendó públicamente no extender el blanqueo, dado el fracaso del mismo; Guillermo Patotín Moreno y Alex Bambino Kicilof impusieron su critero y lo ampliaron hasta fin de año; 2) mientras Miguel Mago-sin-Dientes Galuccio negociaba con Bridas y los Bulgheroni una inversión de US$ 500 millones en sus yacimientos, el Bambino, en el Congreso, incluía a esos hermanos en el “eje del mal”; cuando se rectificó, dijo que esos fondos entrarían a través del “exitoso” blanqueo, lo cual fue rápidamente desmentido por la empresa; 3) en el mismo momento en que Pampa Energía se preparaba para anunciar una importante inversión, un Juez abierto a las “sugerencias” del Gobierno procesaba a su titular, Marcelo Midlin, por lavado; obviamente, el anuncio se congeló.
 
Mientras tanto, para no perder protagonismo ni cartel y después de afirmar que España y Argentina harían causa común contra Gran Bretaña, rápidamente desmentido por la madre patria, el inefable Twitterman acusaba al Presidente de Uruguay de corrupción, diciendo que sometía su política a los dictados de UPM, la ex Botnia. Imitó con esa actitud a doña Cristina, que se permitió nada menos que acusar al Presidente de Chile, el país latinoamericano más considerado en el mundo por su seriedad y su transparencia, de conservar ocultamente las acciones de Lan Chile de las que se desprendió para asumir su cargo. Tampoco hay que olvidar que, cuando Paraguay, por medio de recursos constitucionales, destituyó al olvidable Obispo Lugo, se lo excluyó del Mercosur y ahora, cuando ya debería estar reincorporado, no pudo hacerlo pues se le negó la Presidencia del ex-bloque para dársela nada menos que a Pajarito Chiquitico Maduro, cuyo país entró por la ventana. Y con Brasil no quedan ni jirones de una relación que es esencial para nosotros.  
 
Pero los disparates de este kandombe final no terminan allí. Desde el Gobierno se imputó a las antiguas exportaciones de gas a Chile de ser las causantes de nuestra escasez actual. Esas ventas, amén de haber significado la construcción de gasoductos que, hoy, en nuestra buscada y provocada emergencia, podrían servir para traer desde el Pacífico gas licuado, no representaron en conjunto nunca más del 10% de las necesidades anuales de Argentina.
 
Es que la molestia que embarga a la Presidente por exhibir en su frente una indeleble leyenda con su fecha de irremisible vencimiento, se agudiza ante la inminencia de la monumental paliza que todas las encuestas pronostican que recibirá el Gobierno el próximo 27; si los números finales arrojan una ventaja a favor de Kolynos Massa que supera los quince puntos, y las pérdidas de los gobernadores aliados se agudiza, se producirá una hemorragia final en el kirchnerismo y la gobernabilidad –tal como el Frente para la Qué y gran parte del peronismo la entiende- dejará de existir.
 
Acerca de qué hará la noble viuda después de recibir tal garrotazo es la inquietud que anida en la mente de todos los analistas, periodistas y políticos nacionales. Adelanto que, por mi parte, no creo que modifique el rumbo; por el contrario, estoy convencido que seguirá sembrando minas cada vez más potentes para su sucesor, con la esperanza de que sea éste quien pague la fiesta de la década desperdiciada.
 
De todas maneras, una de las posibilidades es que doña Cristina decida hacer que los miembros de su ¿equipo? económico se embarquen en el juego de las sillas: para el Ministerio de Economía suenan los nombres de Patotín y Bambino, que se repite para el Banco Central. Mercedes Sonrisa Marcó del Pont no tiene destino definido, como tampoco Hernán Me quiero Ir Lorenzino, y ascenderían a DiegoFlequillo Bossio para permitirle saquear otra caja, además de la ANSES; quien parece tener poco futuro es Audi, dado su derrota frente a Patotín. No dudo que a la Presidente le gustaría contar con alguna figura prestigiosa en ese dream team pero, por supuesto, ni son locos ni comen vidrio y, por ello, debe conformarse con los payasos de los que dispone.
 
Debo decir que ese presunto enroque no provocará alteración alguno en el rumbo de colisión, y menos si se completa con el desplazamiento de Abalito de la Jefatura de Gabinete y su reemplazo porAnímal Fernández, como supone Jorge Asís. A lo sumo, es posible que el cepo crezca en sus iniquidades, y se castigue al turismo. Sin embargo, las economías regionales, las empresas que necesitan importar insumos para producir y los trabajadores no registrados continuarán pagando el pato de los disparates gubernamentales.
 
La campaña presidencial hacia el 2015 comenzará el 28 de octubre, alrededor de las dos de la madrugada, y los candidatos que salgan a enfrentar esa competencia, en especial Lancha, se verán obligados –ahora sí- a decir qué piensan acerca de cada uno de los innumerables y enormes problemas que constituirán la herencia envenenada: crisis energética, inseguridad, inflación, escasez de reservas reales, informalidad, corrupción, déficit fiscal y comercial, monumental deuda en pesos, holdouts, Club de Paris, CIADI, jubilaciones, narcotráfico, violencia, tarifas y subsidios, aislamiento internacional, carreteras, puertos y ferrocarriles, comunicaciones; este inventario es meramente enunciativo, pero contiene los más graves escollos para el futuro nacional.
 
Cuando uno compara el apacible desierto que atravesaron, salvo María Julia, los funcionarios que acompañaron a Menem en su gobierno con el panorama que enfrentan los actuales rapiñeros y sus cómplices empresarios, que no pueden siquiera salir a la calle sin escolta, se imagina cómo será el porvenir de los gangsters que se alzaron con el poder hace ya diez años. Sin duda, con la inveterada costumbre nacional de buscar culpables a los males auto-infligidos, a la que se sumará el rencor por tantas ofensas y tantas humillaciones que debimos soportar, no será color de rosa.
 
Habrá que ver, entonces, qué capacidad tienen de generar un caos generalizado que les permita la huída en banda que, de todas maneras, no les resultará tan fácil. Tal vez, sólo tal vez, los hechos de ayer vinculados a la salud de la Presidente sea el primer paso en ese sentido.

(*) Enrique G. Avogadro. Abogado

Fuente: comunicación personal del autor