martes, 8 de octubre de 2013

La falta de calidad institucional impide el desarrollo

Por Agustìn Etchebarne (*)
Existen varios elementos críticos que cuando se dan en una misma sociedad, producen indefectiblemente el crecimiento y desarrollo: la protección de los derechos de propiedad privada, la libertad de pensamiento, los mercados de capitales, el libre cambio y la división de poderes. Es decir que los países que más progresan son aquellos donde rige el Imperio de la Ley (Rule of Law), más allá de los distintos matices que puedan mostrar las naciones desarrollados.

Queda claro, entonces, que la manera de alcanzar el desarrollo en la Argentina es mejorando su sistema institucional; es decir, hacer lo contrario de lo que se está haciendo. Para ver cómo andan las cosas basta con analizar el Índice Internacional de Derecho de Propiedad, elaborado por la Property Rights Alliance, organización internacional de la que la Fundación Libertad y Progreso forma parte. Entre 2009 y el 2012, el país cayó 16 posiciones, para ubicarse en el puesto 96 sobre un total de 131 países. Es decir que 73% de los países del mundo tiene mejor nivel institucional que la Argentina.
Este índice mide tres aspectos principales: el ambiente político y económico, los derechos de propiedad física y los derechos de propiedad intelectual. El primero muestra la vigencia del estado de derecho en un país, además de la estabilidad política y la percepción de corrupción. El Derecho de Propiedad Física mide la protección que recibe la propiedad privada por parte de la Justicia y las leyes. Por último, los derechos de propiedad intelectual incluyen el respeto por las patentes y el control de la piratería.
Este año, el Índice de Derechos de Propiedad muestra que la Argentina se encuentra por debajo de la media, que es de 5,6 puntos (10 es el puntaje más alto), mientras que el país sólo suma 4,6. En la categoría derechos de propiedad física, la Argentina figura entre los 10 peores países, ubicándose en el puesto 124 junto con Venezuela.
En los últimos años, se pueden identificar varios factores que incidieron en la caída de la Argentina en el Indice. Si se observan los acontecimientos más recientes, el cepo al dólar es uno de los más emblemáticos. Se trata de un esquema irregular por el cual el Gobierno no reconoce el verdadero valor de los dólares que compra con pesos depreciados, con lo cual se termina apropiando de una porción del patrimonio de aquellos que venden esos dólares. Esto afecta principalmente a exportadores y a las empresas interesadas en invertir en la Argentina. El caso de la minera Vale dejó al descubierto esta situación: para invertir en el país, debía ingresar los dólares por los que recibía pesos al cambio oficial y debía pagar costos internos ajustados al dólar paralelo. Esta situación también afecta notablemente al sector inmobiliario, la construcción y el turismo; y perjudicó seriamente al sector energético.
Pero hay más: el congelamiento de tarifas, la confiscación de YPF y el Decreto 1277/2012 de Reglamentación de la Ley de Soberanía Hidrocarburífera son otros ejemplos de los atropellos al derecho de propiedad.
Lo interesante es que entre los 20 países que lideran el Indice, que justamente son los más desarrollados a nivel mundial, se encuentran países tan diversos como Suecia (3) o Francia (20), que tienen una fuerte presencia estatal y otros con una presencia mucho menor del Estado, como Nueva Zelanda (2) y Suiza (6). Es decir, la categoría relevante de análisis no es la “derecha” o la “izquierda”, sino el respeto por los derechos individuales, el imperio de la Ley, el libre cambio y la división de poderes.
Estas son las cosas básicas que se deben recuperar en la Argentina para poder progresar.
(*) Agustìn Etchebarne es Director General de Libertad y Progreso. Articulo publicado el 7 de Octubre de 2013