sábado, 23 de noviembre de 2013

Anarco Capitalismo vs Balance Nacional de Masa Monetaria (BNM²)

Por Pedro Gómez (*)
Con el fin de que puedan aclimatarse al tema, expongo a continuación las ideas del libro de referencia del enlace  (https://www.dropbox.com/s/rdkkugz91803ei7/Balance%20Nacional%20de%20Masa%20Monetaria.pdf).

El hombre tiene dos grandes problemas, que los medios de comunicación nunca hablan y son el corazón de todos los problemas sociales y económicos actuales: a) el sistema de generación de masa monetaria  b) la oferta>demanda.
1.    El Problema de Generación de Masa Monetaria.  El sistema de generación de masa monetaria actual es el fiduciario. Hoy en día la masa monetaria de cualquier Estado aumenta o disminuye en función de la inflación pues los billetes en circulación no tiene ningún tipo de bien de respaldo cuantificable (gran error del anarco capitalismo). El auténtico capitalismo es el que hace que la masa monetaria crezca o decrezca en base a la riqueza nacional y no con respaldo de humo (sistema fiduciario).  Por ejemplo, si el Estado localizase una nueva mina de oro, podría aumentar la masa monetaria en circulación, pues podrían emitir más billetes respaldados por el oro extraído. Toda mi teoría monetaria se basa precisamente en que la masa monetaria debe de crecer en paralelo a la riqueza nacional (al alza o a la baja). Pero, ¿Qué debemos entender por riqueza nacional?  Adam Smith lo definió perfectamente: “la riqueza de una nación no es simplemente el oro o la plata acumulada por el Estado, sino todos los bienes y servicios (=recursos humanos) que el Estado pone a disposición de los ciudadanos”. ¡Qué frase más bonita! ¡Impecable!   Para medir la riqueza nacional propongo que se utilice el Balance Nacional de Masa Monetaria (BNM²). En el activo del balance anotaremos todo el patrimonio material del Estado (oro, puentes, puertos, carreteras del Estado, museos, etc.) e intelectual (recursos humanos). En el pasivo del balance la masa monetaria (billetes en circulación). De esta forma veremos realmente la salud financiera de un Estado. Pero, ¿cómo cuantificar este patrimonio intelectual? Simplemente estimando el coste que el Estado tuvo que invertir en ese ciudadano para alcanzar el nivel cultural del mismo. Hoy en día estamos haciendo un esfuerzo enorme en financiar a las universidades públicas pero, al finalizar la carrera, los estudiantes se marchan a otro país a trabajar. Esto es absurdo y, en un futuro, la transferencia de RRHH debería de conllevar la transferencia del activo y del pasivo al país receptor del ciudadano. Evidentemente un exceso de generación de riqueza nacional puede conllevar un repunte de la inflación. Por ello, lo que se ha de controlar es el sistema de generación de la riqueza nacional, siendo la inflación un instrumento sectorial de medición de la generación de riqueza nacional. La inflación deja de ser el centro del universo y pasa a un segundo plano. Lo importante con el BNM² es determinar la oportunidad de generar riqueza nacional de cada sector, acorde con la situación específica de ese segmento de mercado. Así, es posible que exista inflación en el sector la construcción de obras públicas, pero no exista en el sector de construcción de viviendas sociales. Hoy en día se dice que Portugal, con un endeudamiento del 105% sobre el PIB, está muy endeudada y Japón, casi llegando a un 300% sobre el PIB no lo está. ¿Por qué? Nadie tiene respuesta: anarco capitalismo puro y duro. Con el BNM² no tendríamos esos problemas.  Hoy en día la generación de masa monetaria está en poder de los bancos (dinero electrónico) y la participación del Estado es ridícula (dinero físico). El Estado debe recuperar el 100% del control de generación de la masa monetaria. ¿Cómo es posible que las entidades bancarias puedan tener tanto poder en esta materia? Con el BNM² tampoco tendríamos esos problemas.
El libro complementa la "Riqueza de las Naciones", porque considero la obra de Adam Smith inacabada y este libro trata de cerrar la puerta que, sin querer y de forma inconsciente, el inglés abrió a la  moneda fiduciaria. Este método de generación de masa monetaria es más poderoso y accesible que el patrón oro y tan serio como éste. El patrón oro no es un método de generación de masa monetaria, sino un recurso muy serio para la generación de masa monetaria. Actualmente no existe en ningún país del mundo el concepto de Balance Nacional de Masa Monetaria (BNM²).
Otros problemas financieros.   Además, desde un punto de vista monetario, en este libro se explica como un Estado puede funcionar sin impuestos (no he dicho sin ingresos), como lo hizo USA durante el período de 1700 a 1754 (Pág 58) Representation without taxation), también se explica como un Estado puede funcionar sin deuda pública (mediante la monetización de la riqueza nacional). El pueblo no entiende que la deuda pública (bonos) es un regalo que se hace a las entidades financieras en forma de intereses (pág. 55). También explica como las entidades bancarias generan dinero ficticio gracias a la falta de serialización del dinero electrónico (pág. 66), o como cerrar todas las puertas de la Ley de Peel de 1844 que inspira hoy a nivel mundial la reserva bancaria fraccionaria.

2.      Problema Comercial. Desde un punto de vista comercial, el libro también aporta soluciones a uno de los problemas de la economía mundial: oferta>demanda. Desde el último tercio del siglo XX el hombre se enfrenta a un reto desconocido para él: la oferta es mayor a la demanda en todos los sectores de actividad económica. En los países industrializados sobran arquitectos, médicos, abogados, empresas de construcción, de automoción, etc. Los economistas clásicos no podían ni de lejos imaginarse esta situación. Eso implica que la tecnología, nuestra gran amiga, nos está ahogando. Se podría decir de una forma muy simplista que la propia evolución tecnológica nos está matando. Un avance tecnológico se produce cuando desarrollamos una tecnología que nos permite con el mismo o menor número de recursos humanos producir más cantidad. Cada vez que avanzamos tecnológicamente aumentamos los excedentes de recursos humanos, lo que origina una progresiva caída de la natalidad, un envejecimiento de la población y la entrada en la espiral de un círculo vicioso que –con arreglo al modelo económico actual occidental‐ nos conducirá al desastre. Lo ideal sería que el hombre trabajase cada vez menos e investigase más, pero no hemos sido capaces de interpretar económicamente esta idea; no hemos sido capaces de integrar la investigación en el circuito económico. Gracias al principio de protección al capital 3x1 (desde pág. 94 y siguientes), a la monetización de la investigación y estudios universitarios y a la coordinación de la Universidad con el mundo económico (pág. 121 y siguientes), se podrá solucionar el gravísimo problema que hoy tenemos desde el punto de vista comercial en los países industrializados: Oferta>Demanda.
Así, si se creasen en un pueblo gran número de zapaterías respecto al número de habitantes, el mercado no funcionaría, sería inestable. Si existiese una proporción razonable entre zapaterías y ciudadanos,  las zapaterías no tendrían problemas, sus trabajadores tampoco y sus acreedores tampoco. El sistema sería más estable y se generaría un círculo de confianza que, en el caso contrario, sería inexistente por el exceso de oferta. En el libro puse el ejemplo de funcionamiento de las farmacias en España, cuyos empresarios que nunca llegarán a ser ricos sus dueños pero tampoco nunca quebrarán. Se trata de un sector económico estable y sano, donde no hay ricos ni pobres. En el resto de sectores siempre hay unos pocos vencedores y millones de vencidos (usuarios, ciudadanos). 
El orden ha de regir la sociedad y la economía por encima de otros valores. Sin  orden no es posible la defensa de los principios de libertad, igualdad y fraternidad. El orden permite el ejercicio del capitalismo racional, el libre mercado y la evolución humana. Lamentablemente el momento económico actual no es otro que el anarco capitalismo. El liberalismo economismo descontrolado nos está matando.
Técnicamente vivimos en un mundo cada día más maravilloso (mejores medios médicos, coches, comunicaciones, etc.), pero socialmente parece más que evidente que nuestros hijos van a heredar un mundo peor que el que nosotros conocimos: habrán menos puestos de trabajo, menos calidad laboral y menos estabilidad laboral. La inestabilidad laboral será o es el común denominador común de todos los trabajadores. Esto es anormal y ralentiza la nuestra evolución. La estabilidad laboral es clave para el desarrollo humano. Por ello tenemos que hacer entre todos algo para cambiar el rumbo económico creado.
Transmitir este tipo de ideas es complicado, máxime cuando el libro expresa la necesidad de un cambio radical de conceptos básicos financieros y sociales que actualmente asumimos como válidos (pero que la sociedad demanda a voz en grito).
Social y económicamente seguiremos viviendo en el siglo XX, o en el siglo XIX, hasta que (1) no serialicemos el dinero electrónico  (2) no eliminemos la reserva fraccionaria bancaria (3), no controlemos la masa monetaria a través del BNM² y (4) no tratemos de equilibrar la Oferta y la Demanda en todas sus áreas de actividad, es decir, no racionalicemos y fomentemos la especialización de los actores económicos.  Es lamentable, pero todavía no hemos sido capaces de entrar en el siglo XXI.
Como conclusión del libro planteo la necesidad de que los Estados creen laboratorios económicos en determinadas zonas del país para probar teorías económicas, pues todos los experimentos económicos con fuego real, fuera de laboratorio y esto –en otras ramas del saber- sería inadmisible.
Espero que esta breve explicación ayude a la comprensión del libro. Existen muchos economistas que explican muy bien los problemas del mundo actual y sus orígenes, pero pocos son los que aportan soluciones realistas. El libro expuesto está en la segunda línea de actuación.

Reciba un cordial saludo de,

(*) Pedro Gómez

Fuente: Comunicación personal del autor