lunes, 10 de febrero de 2014

Malabares cambiarios y recesión con inflación

Por Roberto Cachanosky (*)
Patilludo cree que le torció el brazo al mercado
Luego de una semana de mucha tensión en la isla de la fantasía, Patilludo se envalentonó e hizo llamar al náufrago para mostrarle su éxito: había logrado bajar la cotización del oro en la isla de 8 hojas de palmera a 7,85 hojas por pepita de oro.
Patilludo: ¿Vio que finalmente le doblamos el brazo al mercado? Hicimos bajar la cotización del oro.
Náufrago: Un logro fantástico, van a generar más déficit fiscal.
P: ¿Por qué me dice eso?
N: Porque Uds. obligaron a los bancos de la isla a vender sus posiciones en oro y aprovecharon para comprarlo Uds. Emitieron más hojas de palmeras y después las quitaron del mercado emitiendo bonos del Banco de Destrucción Monetaria que paga una tasa de interés que van del 28 al 30 por ciento anual. Eso quiere decir que antes emitían hojas de palmeras que generaban inflación y ahora emiten hojas de palmeras, luego entregan bonos a cambios de las hojas de palmeras que emitieron y por esos bonos pagan una tasa del 30% anual. El interés que pagan es una pérdida para el Banco de Destrucción Monetaria que aumenta el gasto público.
P: Bueno, Ud. sabe que no comparto sus ideas neoliberales, pero ahora la gente tiene estímulo para invertir a plazo fijo en hojas de palmeras, porque subimos la tasa de interés y por lo tanto no va a comprar pepitas de oro especulando con una nueva devaluación. Terminamos con la timba financiera en esta isla.
N: Al contrario, en todo caso la estimularon y de forma muy riesgosa.
P: ¿Acaso Ud. no haría un depósito a plazo fijo en hojas de palmeras en un banco? Es una muy buena tasa de interés.
N: ¡Ni loco hago un depósito a plazo fijo en palmeras!
P: Pero si la tasa de interés le va a ganar a la tasa de devaluación.
N: Vea. Si hago un depósito a plazo fijo al 25% anual, como están ahora las tasas, pierdo contra la inflación, pero gano el equivalente al 25% anual en oro si no se mueve el tipo de cambio.
P: Exacto, tiene un rendimiento fenomenal si lo mide en oro porque nosotros desarmamos la corrida cambiaria en esta isla.
N: Veamos, si el banco me paga a mí el 25% anual por un depósito a plazo fijo en palmeras y yo apuesto a que Uds. tienen éxito quiere decir que gano el 25% anual en oro.
P: Correcto.
N: Pero el banco tiene que cobrarle una tasa de interés mayor al que pide un préstamo para poder tener una ganancias. El spread de la tasas es la diferencia entre tasa pasiva, la que me paga el banco por mi depósito, y la tasa activa, que es la que le cobra el banco a los que piden prestado. Así que si me presta a mí al 25% anual por lo menos tiene que cobrarle al tomador de préstamos más del 25% anual.
P: Obvio.
N: ¿Digamos que el banco le presta a una empresa al 30% anual?
P: Digamos
N: Bien, si Ud. tiene éxito en contener el tipo de cambio, quiere decir que la empresa que toma un crédito al 30% anual paga un 30% anual en oro, que es lo mismo que decir que el banco nunca va a recuperar ese crédito y por lo tanto yo asumo el riesgo de no poder recuperar mi depósito. Si el banco cobra tasas de interés que son inconsistentes con la tasa de rentabilidad de una inversión, mi depósito es un depósito de altísimo riesgo. ¿Cuántos perdieron su oro en la corrida del 2001 por dejarse tentar por las tasas de interés inconsistentes que ofrecían los bancos? Gracias, esa historia ya la conozco.
P: Bueno, por un tiempo los bancos pueden financiar el consumo.
N: ¿A ver? Justo tengo la notebook aquí. Veamos en algunos sitios de los bancos. Mire, por un préstamo a 12 meses el Costo Financiero Total es del 81%. Es decir, incluyendo la tasa, más los gastos administrativos, más el IVA, más el seguro, mas.. Paga dos veces lo que compra. Lindo estímulo al consumo están dando Uds. La gente no llega a fin de mes con su sueldo, no puede pagar la tarjeta de crédito ¿y encima quiere que tome un crédito a estas tasas que le da una cuota gigante?
P: Bueno, si los bancos no pueden prestarle a las empresas y a los consumidores, entonces, el Banco de Destrucción Monetaria les colocará bonos y les pagará a los bancos una tasa de interés.
N: ¿Y en qué va a colocar el Banco de Destrucción Monetaria el dinero que le pida prestado a los bancos?
P: Ese es un problema del presidente del Banco de Destrucción Monetaria. No sé.
N: Yo le contesto. No va a colocar en nada ese dinero y por lo tanto, el Banco de Destrucción Monetaria, que ya tiene patrimonio neto negativo, va a tener una pérdida que llegado el momento la pagará con emisión de palmeras generando inflación.
P: Vea Ud. está hablando del largo plazo, pero nosotros desarmamos  la especulación financiera de los productores de cocos que los tienen en los siloscocos. Ahora no pueden especular con que el oro va a subir y van a tener que vender.
N: O sea que Ud. está ofreciendo una bicicleta financiera para que vendan los cocos. ¿No era que Parlanchina se la pasaba hablando de que la especulación financiera era neoliberal y que su modelo era de producción? Resulta que ahora ponen la zanahoria de la tasa de interés para que el productor venda los cocos y apuesta a la tasa.
P: Bueno, pero si depositan va a haber ahorro para que la gente invierta y consuma.
N: Pero si le acabo de mostrar que la tasa de interés es inconsistente con la inversión y carísima para el consumo. Nadie va a tomar un préstamo a estas tasas para invertir o para consumir. Solo va a tomar el Banco de Destrucción Monetaria, va a devengar una pérdida y el día que tenga que pagarla emite, genera inflación y estalla de nuevo el mercado de cambios y hay corrida financiera.
Además, para qué invertir si después salen Uds. a poner carteles por la isla escrachando a los empresarios diciéndoles que les roban a la gente con los precios que cobran o acusan de avaros a los que se quedan con los cocos en los siloscocos
P: Son unos avaros porque no venden los cocos y no entra el oro que necesitamos.
N: Perdón, ¿de quién son los cocos?
P: De los productores.
N: Si en vez de vender los cocos, el productor los cambia por peces de la isla vecina, ¿también tiene que entregarle a Ud. los peces?
P: No, ¿para qué quiero los peces?
N: Bueno, entonces si los cocos son del productor y si los cambia por peces, los peces son del productor, ¿por qué si los cambia por oro el oro no es del productor y es de Uds.?
P: Ud. está haciendo mezclando todo.
N: No mezclo nada. La moneda es una mercadería como cualquier otra. Por lo tanto, si el productor cambia los cocos por los peces Ud. no se mete, pero si los cambia por oro Ud. le quita el oro. No entiendo por qué en un caso no quiere los peces y en el otro quiere el oro,  si ambas cosas son del productor.
P: Porque necesitamos el oro para importar bienes de capital e insumos. No para bienes de consumo que son un lujo.
N: ¿Y quién va a importar bienes de capital para invertir con esta tasa de interés? Además, al subir la tasa, baja el consumo, hay menos producción y menos necesidad de importar insumos.
P: Es que la gente tiene esa mala cultura de pensar en oro cuando la moneda de esta isla es son las hojas de palmeras.
N: No es un problema cultural, es un problema de defensa personal contra el robo de la inflación. Todo jefe de familia tiene la obligación de defender el patrimonio de su familia y eso también incluye eludir el impuesto inflacionario que Uds. quieren cobrar. ¿Sabe cuál es el problema de Uds., Patilludo?
P: ¿Cuál?
N: Que ya se consumieron todo el stock de infraestructura de la isla. Se consumieron los ahorros que la gente tenía para su jubilación. Se consumieron las reservas de oro del Banco de Destrucción Monetaria, y como ya no saben cómo financiarse, pretenden consumirse el stock de capital de trabajo de los emprendedores de la isla. Lo que Uds. quieren es que el productor de cocos venda sus cocos, les dé el oro a Uds. y se quede con las hojas de palmeras que cada día valen menos. Y como no los convencieron, ahora le ponen la zanahoria de la tasa de interés que es inconsistente con la inversión. Con lo cual esta isla va a seguir descapitalizándose para mantener su modelo populista. Eso quiere decir menos stock de capital, menos productividad, menos salarios reales y más pobreza.
P: Vea, todos sus razonamientos neoliberales no me interesan. Lo cierto es que le torcimos el brazo a los especuladores e hicimos bajar el oro.
N: Sí, ahora me va a agregar que el oro bajó porque hay confianza e ingresan capitales. Patilludo, están haciendo un juego de tasa de interés que se hizo infinidad de veces en esta isla y siempre terminó mal. Pero si está contento con haber bajado el oro y comprarse un fenomenal conflicto social por la recesión con inflación que viene, no le voy a amargar la mañana.
(*) Roberto Cachanosky. Economista, asesor económico y director de "Economía para todos". Artículo publicado el 10 de Febrero de 2014, en la edición Nº 509