domingo, 27 de abril de 2014

Cifras que esconden hambrientos

Por Jorge H. Santos (*)
7 de cada 10 hogares pobres en la Argentina se ubican en el interior del país, según el Instituto para el Desarrollo Económico Social Argentino (IDESA).
Con un gobierno ausente en lo esencial.
 
Con un gobierno que no asume responsabilidad alguna ante ninguno de los problemas que castigan duramente a la gente.
 
Con un gobierno que se beneficia impunemente de los recursos de todos.
 
Con un gobierno que “auxilia” con subsidios a votantes esclavos.
 
¿Cómo la Presidente la Nación y los secuaces que la rodean pueden decir que el Estado nacional está presente como nunca antes?
 
Todo el relato se ha venido desvaneciendo y ya no queda casi nada para que todos y todas se den cuenta que esta, hoy, miserable Argentina ha sido expoliada económicamente y destrozada socialmente como nunca antes.
 
El saldo de estos casi 11 años de gobierno de los Kirchner es aterrador, lo será aún más cuando se cumplan 12 y será dantesco cuando haya que pagarlos, sin atenuantes.
 
¿Quién deberá hacerse cargo de esta República arrasada?
 
Una sociedad que aún no tomó real noción del incomensurable daño provocado, porque como conjunto no existe; desapareció, fue aniquilada por los venidos de Santa Cruz.
 
El desatino llegó al extremo de discutir la falacia versus la verdad sobre la cantidad de pobres.
 
Pellízquese, dése cuenta…
 
El desprestigiado centro de control de la mentira, el INdEC,  se borró de dar cifras sobre los pobres argumentando que no difunde el informe porque elabora nuevas metodologías para presentar de forma "más eficiente" las condiciones socio-económicas de la población.
 
En verdad, el Instituto de las cifras calculadas para el relato de Cristina, busca un nuevo dibujo porque las cifras reales  se han disparado tanto que las viejas cocinadas por Guillermo Moreno dan risa (léase indignación).
 
Cabe recordar que el último dato del gobierno se remonta al 1er. semestre de 2013, cuando para el INdEC tan sólo 4,7% de la población era pobre.
 
Por ese entonces, hace casi un año, para el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), la pobreza alcanzaba de un 20 a un 25% de la población.
 
El último dato conocido recientemente del Observatorio perteneciente a la UCA, muestra una pobreza en aumento, 27,5%.
 
Cómo no iba a existir semejante disparidad si para INdEC en 2013 la inflación fue 10,9% cuando la real marcaba un alza de precios superior al 28%.
 
Aún peor es el nivel de pobreza actual para el Instituto Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), en el que trabajan ex técnicos echados por el gobierno nacional del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INdEC). Para este los pobres trepan al  36,5% de los 40 millones de argentinos, vale decir a 14.600.000; de los que 5 millones son indigentes.
 
No se está discutiendo si un gol fue o no fue en posición adelantada.
 
Se discute el porcentaje  que muestra que millones de argentinos pasan hambre.
 
El gobierno oculta hambrientos; mientras que señala que el Estado nacional que administra nunca estuvo tan presente, como ahora.
 
Habría que estar discutiendo cómo sacar a estos hermanos de esta situación extrema que los pone a merced de cualquier flagelo, corrupto o traficante que deambula y mucho por estas tierras.
 
Resulta inconcebible semejante nivel de desidia, perversión, frialdad; frente al dinero que se va por día en Fútbol para Todos, en las pérdidas millonarias en moneda fuerte de Aerolíneas Argentinas, en la montaña de millones de dólares que ingresaron a las arcas públicas por la exportación de cereales y de autos a Brasil; y un extenso etc. entre el que se cuela la inimaginable cifras de dinero perdido por todos en actos de corrupción pública sospechados e impunes.
  
Con la celebración, en Roma, del día de los cuatro Papas, Dios se apiade de un país que lo tiene todo, donde pocos tienen muchísimo y donde la vida humana no vale nada.
 
La Argentina perdida.            

(*) Jorge H. Santos. CPN. Periodista y analista político. Asesor de medios de comunicación. Artículo publicado por Urgente 24 el 27 de Abril de 2014