domingo, 20 de abril de 2014

El desafío de la decadencia

Por Jorge Héctor Santos (*)
La vorágine de los hechos, que ciertos o no, desfilan como cortinas de humo que impiden dimensionar los costosos años por vivir para salir de las crisis que dejará el kirchernismo, forman parte de esta nota. Dimensionar el futuro es complejo por su contenido, pero mucho más porque son muchos los engaños de un gobierno que siempre miró el pasado, para generar su propia y falaz historia de éxitos.
¿Cómo se explica que después de la década de los mayores ingresos habidos en la historia de la nación:
 
Las reservas del Banco Central estén exhaustas,
El peso carezca de valor,
La infraestructura esté más obsoleta que antes,
Se haya perdido el autoabastecimiento de petróleo y gas,
La red de energía eléctrica viva al borde del colapso,
No haya radicación de capitales extranjeros y los locales hayan huído,
La inflación vuele,
La recesión da su primeros pero resonantes pasos,
Las suspensiones y despidos se empiecen a sumar,
La pobreza e indigencia alcance a más del 30% de la población,
Las villas se hayan multiplicado,
Se esté en medio de un fuerte ajuste ortodoxo,
Se busque desesperadamente volver a endeudar al país,
Exista una presión tributaria como nunca antes,
El déficit de las cuentas públicas se convierta en intolerable,
Las provincias presenten un inmenso ahogo financiero,
El empleo en negro sea altísimo,
Muchas actividades estén paralizadas por cierre de importaciones,
Exista cepo cambiario… ?
 
Esa es la gran pregunta: ¿Cómo se explica semejante despropósito?; si, además, para las autoridades nacionales todo anda bien, los años transcurridos han sido los ganados y  de lo poco malo que para ellas existen la culpa siempre es de las malditas coporaciones que quieren desestalizar a un gobierno probo.
 
El famoso relato ocultó para muchos y deja traslucir para la miope mayoría restante que la ficción fue tan solo una cruel mentira.
 
¿Qué pasó entonces?
 
Los argentinos -sin distingo- han asistido a una estafa inaudita. El país está quebrado,  guste reconocerlo o no.
 
El gobierno kirchnerista/peronista ha fracasado estrepitosamente aplicando una política populista de dilapidación de recursos, falta de capacidad, deshonestidad inconmensurable (sin justicia, que al menos hasta ahora o quizás nunca, encarcele a los que han robado buena parte  de los dineros de todos para enriquecimiento personal) más una repetición de viejas prácticas buscando la perpetuidad en el poder que termina, como siempre, en un nueva compleja crisis económico-financiera que deben soportar y pagar la mayoría de la población, como es habitual.
 
El telón de esta obra maestra del terror se está cerrando con una sociedad que no alcanza a salir de la anestesia que la ha adormecido más de la cuenta para no poder reaccionar frente a este nuevo piso de un pozo -cada vez más profundo- en que va cayendo, año tras año.
 
El gobierno de Cristina Fernández viuda de Kirchner, no se siente responsable de nada; siéndolo de todo. Semejante hipocresía roza con un sonoro cachetazo al sentido común.
 
La impunidad es tan grande que aún en medio de una danza de temas de corrupción muy superiores nuevos casos aparecen desfilando en la pasarela de la dignidad pisoteada, como antifaz perdido en pleno carnaval:
 
> Rudy Ulloa, el ex chofer de Néstor Kirchner, adquirió una nueva  millonaria chacra con lo que acumula cuatro casas en Río Gallegos. En una excelente demostración de su habilidad para invertir, la propiedad (con pileta climatizada, cancha de fútbol y  microcine) que la compró en  US$  500 mil hoy vale US$ 2.000.000.
 
Ulloa, un simple conductor del auto o de los autos  del desaparecido Néstor Kirchner, se hizo multimillonario en la década perdida por casi todos, pero ganada por él.
Entre 2009-2013 figuró entre los 20 más beneficiados en la distribución de pauta publicitaria oficial, vale decir que compró con el dinero de todos los argentinos, bienes personales.
 
> Carlos Liuzzi, el número dos del poderoso y bien cercano a la presidente de todos y todas, Carlos Zannini , volvió a ser investigado por enriquecimiento ilícito después de haber quedado envuelto en el escándalo de la financiera Propyme. La denuncia del abogado Ricardo Monner Sans establece que el patrimonio de Liuzzi se "incrementó  38 veces" desde su ingreso a la función pública, en 2003. Otro más que puede como pocos decir que la  famosa “década fue ganada” para él.
 
> La Fundación Madres de Plaza de Mayo , investigada por supuesto desvío de fondos públicos destinados a la construcción de viviendas sociales (Sueños Comparitdos), libró cheques por $ 221.600 a Propyme , la mutual de crédito allanada por policías que supuestamente pidieron coimas en nombre del juez Norberto Oyarbide para cancelar ese procedimiento.
 
Tan sólo 3 escasos ejemplos se agregan a una larga y extensa lista, que dan cuenta -en parte- dónde fueron a parar los ingresos extraordinarios del balance general que detenta un voluminoso patrimonio neto negativo de un país desvalijado.
 
Sin embargo, el mayor robo no cuantificable, pero que llevará décadas poder reponerse de él, es la ruina social que ha provacado el último gobierno justicialista, el llamado kirchnerismo.
 
La sociedad está destruida y enfrentada.
 
Sus valores de convivencia esenciales  han sido triturados.
 
La moral, la ética han sido pasadas por el devorador de papeles.
 
El valor del trabajo sufrió la burla del valor de la viveza, del robo, del hacer rico en breve tiempo, del vivir del Estado sin compensación alguna.
 
El valor de la vida humana entre la corrupción y la inseguridad sufrió un proceso igual que la moneda.
 
Los muertos de hoy carecen de derechos humanos.
 
La confianza se ha perdido en todas las instituciones de la República vapuleada.
 
La justicia no existe.
 
El Congreso es una farsa.
 
La presidente desconoce hasta la propia Constitución Nacional.
 
El narcotráfico se apoderó de las entrañas del poder.
 
Los posibles reemplazantes de Cristina Kirchner en las filas de su movimiento o partido prometen más de lo mismo; formando o habiendo formado parte de este lamentable ciclo.
 
La “República perdida” aquel documental cinematográfico que en sus dos versiones revisa  la historia Argentina entre el golpemilitar de 1930 y el de 1976, y entre el régimen militar, desde 1976 hasta 1982; que fue un verdadero suceso de público en su tiempo; deja la puerta abierta para una tercera etapa de renovado éxito de taquilla y de horroso futuro para una gran proporción de  los 40 millones de argentinos.
 
Aún faltan muchos días más de este tiempo con final pero muy dilatado en el tiempo, que agregarán más y altos costos a los que habrá que hacerles frente.
 
La decadencia argentina no encuentra respiro alguno y salir de ella será una tarea titánica, dolorosa y conflictiva.

(*) Jorge H. Santos. CPN, periodista y analista político. Asesor en medios de comunicación. Artículo publicado por Urgente 24 el 20 de Abril de 2014