lunes, 26 de mayo de 2014

Vuelve a dibujar el INDEC

Por Tomás Bulat (*)
Finalmente salió la inflación de abril y fue 1,8% con las consecuentes dudas acerca de la veracidad de los datos que publica el INDEC. Ya a esta altura del partido, si bien la inflación que muestra el Congreso es un promedio de las mediciones de las consultoras privadas y que ellas se concentran en el AMBA y no llegan a nivel nacional, no obstante,  los desvíos son sistemáticos.

En la tabla podemos ver esas diferencias. Ya no es un margen chico

Mes
INDECCongreso
Enero
3,7
4,6
Febrero
3,4
4,3
Marzo
2,6
3,4
Abril
1,8
2,8

Si esta diferencia continúa a lo largo del año, la inflación anual del gobierno va a estar cercana al 30% y la del Congreso al 40%. Lo cual no es un tema menor.

¿Por qué volver a dudar?
La pregunta que surge es si realmente hay un cambio en la política del gobierno respecto al INDEC. En mi opinión el gobierno se está dando cuenta que no gana nada con decir la verdad. No le suma a su militancia, no le suma a las expectativas económicas y pareciera que no le suma nada a la hora de poder conseguir recursos del exterior.

Es que la idea de normalizar el INDEC tenía un solo propósito: poder salir al mercado de capitales y para ello, además, había que arreglar con el Club de Paris lo cual implicaba la necesidad de cumplir con la cláusula IV de auditoria del FMI. 

Sin embargo, a juzgar por las medidas que se van tomando, que en evidencia que el gobierno preferiría pagar un poco más al Club de París con tal de eludir el cumplimiento de dicha cláusula. De lograrlo, que el INDEC se normalizara, no tendría mayor injerencia.

A los argentinos nos van a seguir mintiendo, ese no resulta un problema. Si no hay datos oficiales o son más amigables, siempre podemos decir que en economía también “vamos ganando”.

Las estadísticas ¿para que sirven?
Uno de los desarrollos más importantes en las sociedades modernas es el uso de la estadística, dado que permite conocer ya no tan sólo cómo están varios aspectos de su sociedad, sino también cuál es su real evolución. Las mediciones permiten elaborar un diagnóstico, generar los pasos a seguir y medir el impacto de esas medidas. Es decir, evaluar si lo que hacemos está bien para conseguir nuestros objetivos o nos estamos equivocando.
Los gobiernos usan las estadísticas para conseguir información que les muestra lo que está pasando,  para con ello poder hacer política económica adecuada. 

Pero en estos años en Argentina es al revés, se decide la política económica primero y luego se adaptan las estadísticas a lo que se desea que esas políticas logren.

Por ejemplo, se decide no pagar el cupón PBI en el año 2014 y, por lo tanto, se modifica la estadística para que el PBI de menos de 3,2%. 

Se decide que la Asignación Universal por Hijo disminuye la indigencia y se usa la estadística para confirmarlo. 

Ahora se decidió que la devaluación y suba de tasa de interés no afecta los precios y por lo tanto mostramos que los precios no suben tanto.

Así estamos entonces. Con estadísticas que reflejan lo que se quiere decir. Estos datos de inflación nos quieren decir que al gobierno no le interesa volver a normalizar su situación con el resto del mundo.

Veremos si la realidad coincide con esa decisión. Lo veremos en los próximos meses.

(*) Tomás Bulat. Economista, periodista y profesor universitario. Artículo publicado el 20 de Mayo de 2014 en "El Punto de Equilibrio"