jueves, 26 de junio de 2014

El sistema impositivo argentino

Por Fabián Medina (*)
Viendo los parámetros que mencionamos en mi segundo libro “IMPUESTOS NACIONALES Y SU DISTRIBUCIÓN: por una Argentina más justa” principalmente debemos entender que nuestra Recaudación Nacional se compone en alrededor del 8% de los derechos de exportación (retenciones) y el resto es el sistema impositivo de los cuales el 87% corresponde sólo a 5 impuestos (GANANCIAS, IVA, BS.PERSONALES, SEGURIDAD SOCIAL e INTERNOS); entonces resumiendo el 80% de la recaudación nacional son los impuestos que percibe a los ciudadanos mientras que el 13% restante de dicha recaudación la componen cerca de 35 impuestos minúsculos entre los que se encuentra inclusive el MONOTRIBUTO.  Entendiendo cada uno de los impuestos básicos, podemos decir:

-Ganancias: debería ser el impuesto que más recaude pero no lo es, puesto que su carácter progresivo implícito se alteró por la continua cantidad de exenciones incluídas y las alícuotas cada vez mayores aplicadas hasta el 35% actual de empresas y escala superior de personas físicas que data de 1999.   El no actualizar el mínimo no imponible durante 2011 y 2012 generó que durante el año 2013 se hicieran 2 ajustes continuos que lo elevaron a $15.000 en bruto (siendo que el Decreto Reglamentario establece que la 4º categoría se abona sobre sueldo neto –percibido-), en forma conjunta es el hecho de no ajustar por inflación los estados financieros de las empresas. Por lo tanto, se paga impuesto sobre ganancias ficticias como producto de la inflación. Este representa cerca del 20% del total de la recaudación

-Valor Agregado: es el impuesto al consumo general por excelencia en la mayoría de los países, desde su creación en la década del ’70 hasta la actualidad sufrió constantemente incrementos en sus alícuotas hasta llegar al 21% actual en 1998. Solo durante la gestión de Roberto Lavagna como ministro de economía se disminuyó al 19% pero como ella se mantuvo solo por 60 días no son comparables sus resultados. Este impuesto representa el 49% de la recaudación, al poseer una gran cantidad de exenciones es muy dañino a las economías familiares de los que tienen un salario, más incluso desde 1998 que se agregó la generalización a todos los productos, servicios y locaciones.

-Bienes Personales: solo representa aprox el 4% de la recaudación pero su importancia radica en ser “testigo” de ganancias puesto que sus valores se incorporan como Justificación patrimonial en la declaración jurada de aquel.

-Seguridad Social: estamos ante el régimen que debería brindar los fondos al sistema jubilatorio, puesto que de él tendrían que salir el total de las jubilaciones y pensiones a abonar. Pero es solo una utopía porque representa solamente el 10% de la recaudación y el 60% del sistema jubilatorio.

- Monotributo: lleva a la subvaluación de los contribuyentes y solo representa alrededor del 1% de la recaudación nacional.

-Internos: es el impuesto selectivo al consumo y aporta el 3% de la recaudación, su origen es incluir bienes suntuarios y nocivos a la salud r en el transcurso del tiempo también se degeneró.

Con estos impuestos la presión tributaria total a 2014 es alrededor del 46% habiendo sido en 2003 del 23%, llegando a ese número final luego del aumento de autos de alta gama; hoy en día como resultado del nivel de presión fiscal nos encontramos ante un escenario de recesión que ya se nota en la cadena de pagos y el trabajo en todos los sectores. Por lo tanto, no podemos seguir aumentando la presión impositiva porque detonaría la actividad económica en su totalidad y destrozaría la economía nacional en un corto plazo.

(*) Fabián Medina. CPN. Artículo publicado en "El punto de equilibrio" el 25 de Junio de 2014