domingo, 7 de septiembre de 2014

La aceleración de los problemas

Por Tomás Bular (*)

El otro día en un viaje en taxi, el chofer me pide que le explique la aceleración de los bonos. Esto solo pasa en Argentina, en ningún país del mundo a un taxista le interesan este tipo de conversaciones.

Luego de una breve explicación, en la cual no sé si yo mismo entendí mucho, le dije que me preocupa más que se están acelerando los problemas de la economía local. Y esa aceleración es mucho más relevante para nuestra vida diaria.

Los principales 5 problemas macroeconómicos
1. El déficit fiscal. Se conoció el dato del déficit acumulado del primer semestre. Sin tomar en cuentas las rentas de la propiedad (esto quiere decir la plata que le dio el BCRA y el ANSES), pasó de casi 14.000 millones de pesos a 50.000 millones de pesos. Es decir un 250% de crecimiento. 

El mes de agosto acaba de presentar un crecimiento de la recaudación del 31%, la tasa de crecimiento más baja del año, mostrando que el déficit fiscal creciente no es solo culpa del crecimiento del gasto, sino de la caída de la recaudación, que tiene como principal manifestación un magro crecimiento del 26% en el IVA, más de 10 puntos por debajo de la inflación.

2. El superávit comercial. Continúa achicándose incluso con recesión y caída de importaciones. Una baja del 10% en importaciones en los primeros 7 meses tiene como consecuencia no un mayor superávit comercial, sino uno inferior en 1.100 millones de dólares. Es decir, ni la recisión logra mejorar el ingreso real de dólares.

3. Las reservas. A principios del 2014 el monto de reservas del BCRA era superior a los 30.600 millones de dólares. A pesar de los esfuerzos, hoy esa cifra es 2.000 millones más baja y la temporada de entrada de divisas terminó. Lo más probable es que este año termine por debajo de los 25.000 millones. 

4. El tipo de cambio. A comienzos de año se encontraba estaba fuertemente atrasado, luego de la “convergencia al nuevo punto de equilibrio” (devaluación, en criollo) de enero, volvió a sus valores de retraso cambiario originales.

5. Inflación.  Finalmente, la inflación no baja nunca del rango del 2% mensual, y seguramente volverá a crecer luego que la presión de la suba del dólar oficial y de los costos en general obliguen a hacerlo. Por lo tanto, de una inflación del 28% el año pasado, estamos en casi un 40% este año.

Es decir que los problemas, lejos de converger o empezar a converger, se aceleran en su desequilibrio. Resulta extraño, pero  la política económica tiende más al desequilibrio que a la convergencia. 

Es por estas razones que la situación económica se está deteriorando cada vez más aceleradamente. No es por el destino ni por conspiraciones internacionales, sino porque el gobierno sigue haciendo más de lo mismo y cada vez con mayor intensidad. 

Si se aprieta el acelerador, el auto acelera y, mientras más lo hace, más difícil es poder controlarlo. Es momento de frenar y equilibrar las variables un poco, de lo contrario, el auto se detendrá de manera abrupta y descoordinada. 

​Hay tiempo de un ajuste racional, pero para eso hay que dejar de acelerar.

(*) Tomás Bulat. Economista, periodista y docente universitario. Artículo publicado en "El punto de equilibrio" el 3 de Septiembre de 2014