domingo, 5 de octubre de 2014

Luces amarillas en la ANSES

Por Analytica Consultora (*)
El deterioro en los niveles de empleo y el mayor número de jubilados empieza a exigir un análisis detallado de la capacidad del sistema jubilatorio de sostener su sustentabilidad en el tiempo. El punto clave es que las cuentas operativas de la ANSES no están en equilibrio: los ingresos crecen menos que los gastos. En consecuencia, es cada vez mayor la dependencia de la rentabilidad del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS). Si bien actualmente las ganancias del FGS son más que suficientes para cubrir el bache sin descapitalizar al sistema, es un tema que requiere de especial atención para los próximos años.
Como lo marcamos en el Analytico de la semana pasada (“Corrección inevitable”), las cuentas fiscales presentan un notorio deterioro. Los números son más que elocuentes: en los primeros siete meses del año el resultado fiscal primario tuvo un superávit de apenas $3.000 M, casi la mitad del generado en el mismo período de 2013. El cuadro empeora si se excluyen los ingresos por rentas de la propiedad (giros que le hace el BCRA por la revalorización en pesos de las Reservas Internacionales y el Fondo de Garantía se Sustentabilidad –FGS-) que en lo que va del año totalizaron $61.000 M frente a $20.000 M de igual período de 2013. Es decir que el déficit primario “limpio” se triplicó y alcanza $60.000 M.
El empeoramiento de las cuentas públicas es generalizado en todas las dependencias del Sector Público Nacional. Concentrándonos en las instituciones de la seguridad social (ANSES y ex cajas provinciales), se destaca el importante deterioro de los últimos dos años. El estancamiento del empleo en un contexto de incremento continuo en la cantidad de jubilados amplía cada vez más la brecha entre ingresos y gastos. De hecho, mientras que entre 2009 y 2011 los ingresos y  gastos crecieron al mismo ritmo (32% i.a.), a partir de 2012 los recursos comenzaron a menguar, llegando a crecer al 28% i.a. en lo que va de este año mientras que el gasto se aceleró, marcando en los primeros siete meses de este año un alza del 35% i.a. Aunque la ANSES sea cada vez más utilizada para estimular la demanda (a través de la AUH y el plan PROCREAR, por ejemplo), el mayor dinamismo del gasto lo determina el pago de jubilaciones, que concentra el 82% del total de erogaciones. Prevemos que este año el resultado primario “limpio” de la ANSES marcará un rojo de $31.000 M (triplicando al del 2013) y que en 2015 podría superar los $70.000 M.
Ante este creciente desequilibrio, la ANSES recurre cada vez más a las transferencias que le realiza el FGS. Mientras que en 2008 estos giros representaban apenas 1% de los ingresos totales, este año llegarían al 17%. Un dato central para la sustentabilidad futura del sistema: en los próximos años el crecimiento irá aumentando la cantidad de jubilados más rápido que los trabajadores activos (incluso empeoraría en un contexto de bajo crecimiento, caída del empleo registrado y destrucción de empleo formal) lo que contribuirá a ampliar aún más la brecha entre los ingresos y gastos del sistema.
Afortunadamente, la muy buena performance que mostraron los activos financieros durante el último año, permitió incrementar un 50% el stock del FGS, que al 30 de junio alcanzó $410.000 M siendo uno de los fondos de pensión más rentables del mundo. Sin embargo, vale destacar que este monto incluye casi $90.000 M de Pagarés, equivalentes al 22% del total de la cartera, por los giros que en concepto de utilidades le realiza a la ANSES. Es decir, las transferencias que realiza el FGS por “rentas” tienen como contrapartida un bono de ANSES que prácticamente no devenga interés. A medida que el sistema jubilatorio profundice el desequilibrio, la cartera del FGS estará cada vez más deteriorada.
Así las cosas, el FGS no parece cumplir con el rol asignado tras su creación, que es “constituirse como un fondo de reserva o anticíclico que resguarde el sistema previsional ante eventuales shocks adversos”. El gobierno lo está utilizando para financiar un creciente deterioro en el resultado operativo de la ANSES.
(*) Analytica Consultora. Artículo publicado el 29 de Septiembre de 2014 en el Analytico #287