viernes, 21 de noviembre de 2014

¿Van a venir inversiones a Argentina en el 2015?

Publicación de Nicolás cachanosky (*)

Con la cercanía del fin del año 2014 se van incrementando los rumores de que el gobierno solucionaría el problema con los holdouts y que esto implicaría una importante mejora en la economía del país
La economía del país, sin embargo, está quebrada. Sin entrada de recursos del exterior, ya sean capitales de Argentinos en el exterior o inversión extranjera, la economía del país difícilmente muestre mejoras importantes. Este escenario descansa en dos supuestos: (1) que se arregla el conflicto con los holdouts y (2) que llegarán inversiones al país. Ambos supuestos son, a mi juicio, dudosos.
Veo dos problemas con la expectativa de fin de conflicto con los holdouts luego del 2014. En primer lugar, si bien es cierto que a fin de año vence la famosa clausula RUFO, no es menos cierto que esta cláusula no aplica al juicio que supervisa el Juez Thomas Griesa. Basta con leer la cláusula en el prospecto de deuda para ver lo explícita que es la misma en cuanto a que requiere de acuerdos voluntarios, no al cumplimiento de sentencias firmas que son no voluntarias por definición (páginas S-18 y S-69-70). Es oportuno recordar también, que el pago en efectivo a los holdouts representaba un monto menor del presupuesto y que dicho pago difícilmente pueda interpretarse como una negociación (distinto es “negociar” cómo se va a pagar lo adeudado si no es en efectivo.) Que la cláusula RUFO venza a fin de año no indica que el gobierno vaya a poner fin al conflicto con los holdouts. En segundo lugar, si bien el mismo gobierno ha hecho explícitas las intenciones de solucionar el conflicto en el 2015, no es menos cierto que estas expresiones vienen acompañadas de ofrecer a los holdouts un quita como la que han aceptado los holdins. Los holdouts, sin embargo, tienen un fallo firme con todas las instancias judiciales agotadas para cobrar el 100% de lo que Argentina se comprometió a pagar. Argentina no tiene que negociar con los holdouts, Argentina tiene que acatar un fallo firme. De poco sirve defaultear toda la deuda si esto no hace desaparecer el fallo que favorece a los holdins. No veo, al menos por ahora, indicios de que los holdins estén interesados en aceptar la propuesta de quita que ya han rechazado en el pasado.
No obstante, si el conflicto con los holdouts llega a un rápido fin a principios del 2015, difícilmente esto sea suficiente para atraer inversiones al país. Por un lado están los recursos a los que puede acceder el gobierno, por el otro la llegada de inversiones al mercado. Hay dos motivos por los cuales un gobierno puede no tener acceso al mercado de crédito internacional. Se está en default o no se tiene confianza en el país. Cuando los mismos que participaron del canje de deuda sugieren iniciar juicio a los holdouts en lugar de acatar el fallo judicial, se hace lo contrario a generar confianza en Argentina como deuda más allá de Kirchnerismo. Argentina se hace ver ante el mundo como un país que no quiere pagar sus deudas independientemente de cuál sea el gobierno de turno. En lo que respecta a inversiones, el hecho de que Argentina salga del default no implica que la economía del país cambie sus perspectivas a futuro. Salir de un default que ya lleva unos 13 años es un requisito necesario pero no suficiente para que Argentina sea un destino atractivo para inversiones de largo plazo. La presencia del cepo, una de las inflaciones más altas del mundo sin aún claros signos de desaceleración, una de las economías menos libres un gobierno saturado de casos de corrupción, cuentas fiscales en serio deterioro, etc., producen el efecto contrario a atraer inversiones.
Lo que sí puede suceder, es que se facilite la llegada de capitales de corto plazo. Los llamados capitales especulativos que buscan obtener una renta por compra y venta de posiciones y no por administración de actividades productivas. Si, por ejemplo, se cree que las empresas Argentinas están baratas dado que luego del Kirchnerismo alguna mejora institucional habrá, se puede invertir en empresas Argentinas en el 2015 y vender la posición luego del cambio de gobierno. Que se vean entrar dólares no quiere decir que se estén expandiendo las inversiones en el país. No es, entonces, que Argentina sería víctima del “ataque” de capitales especulativos, es que ese es el tipo de inversiones que el país atrae.
El 2015 va a ser un año que requiera atención en ver que es lo que los candidates presidenciales tienen para decir sobre las reformas que el país necesita. Así como prestar atención a las cosas que deberían decir pero callan.
(*) Nicolás Cachanosky. Artículo publicado en "Punto de vista económico" el 18 de Noviembre de 2014