martes, 2 de diciembre de 2014

Con el ventilador prendido

Por Germán Gegenschatz (*)
“lo que se espera de los jueces es templanza, prudencia, pero no cobardía”
El 24 de abril del corriente año adelantamos que: El 2015 para el Kirchnerismo es preparar la mudanza a los órganos legislativos que proveen impunidad y tiempo para el reciclado, esto supone que han aceptado la realidad de que el 2015 no es para ellos.”[1]
La guerra con los jueces, penales especialmente, es el resultado de la combinación simultánea de la imposibilidad del gobierno de obtener una re-reelección, y su necesidad de construir impunidad.
Frente a las necesidades del Kirchnerismo el Poder Judicial adoptó el camino contrario al Poder Legislativo, mientras éste provee sin chistar cuanto se le pide desde el Poder Ejecutivo, los jueces fueron ajustando la cuerda sin prisa pero sin pausa.
La construcción de impunidad tuvo, en el principio, dos frentes: sancionar leyes que modifiquen la responsabilidad de los funcionarios públicos y copar la justicia con nombramiento de jueces amigos, pero no se pudo concretar.
Modificar legislación es fácil, porque la mayoría del gobierno es suficiente y los mecanismos de disciplinamiento eficientes. Colonizar la justicia por el camino del nombramiento de jueces fue un campo minado de dificultades.
Para inundar de jueces propios la justicia ya era tarde, las elecciones para renovar el consejo de la magistratura fueron un fracaso para el oficialismo, y las causas contra Boudou, Jaime y Lázaro Báez tomaban una dinámica preocupante.
El fracaso de la embestida contra Campagnoli convenció al gobierno de que la lealtad de los jueces había terminado, y que la fiscalía también era una amenaza. Y los jueces vieron que podían genar. La ansiada impunidad judicial estaba en riesgo.
Frente a estos problemas la nueva solución Kirchnerista fue usar la mayoría en el Congreso Nacional para quitarle poder a los jueces y empoderar a Gils Carbó con fondos, poder de investigación y nuevos nombramientos, he aquí la razón de ser del proyecto de Código Procesal Penal que seguramente será sancionado la semana próxima.
Pero los jueces están tan decididos a defenderse como el gobierno a doblegarlos. La maniobra del Consejo de la Magistratura que terminó con la remoción del administrador general de la Corte Germán Krieger (hombre de Lorenzetti), y su reemplazo por Claudio Cholakian (de La Cámpora) fue el último error del gobierno. A partir de ahí se movilizó el Juez Bonadío, y en tiempo récord involucró a toda la familia presidencial en una investigación de lavado de dinero con los hoteles del Calafate, y es solo el primer juez y el principio de lo que se viene.
Creo que el gobierno no percibió correctamente lo que hizo, pero ya cruzó la línea roja, está en un punto de no retorno con los jueces. Si algún juez pensó ayudar al gobierno por afinidad, o por lealtad, o por agradecimiento ya parece no ser tan así, muchos empiezan a cuidarse más y a jugarse menos, por la más convincente de las razones: en defensa propia.
El ventilador está prendido, los carpetazos vuelan. Es cierto que hay pocos santos en este entuerto, pero para la ciudadanía en su conjunto es mejor esta lucha de poder a que se pongan todos de acuerdo. Es mejor que los juicios contra funcionarios avancen y lleguen a condenar a los responsables cuando así corresponda a que las causas queden  cajoneadas.
Queda claro que la principal preocupación en esta última etapa, por lo menos para el Kirchnerismo duro, es lograr impunidad y nada más. El proceso de recambio del poder es en octubre de 2015, pero en la justicia ya está en marcha.
Es difícil saber quienes lograrán quedar impunes, y el resultado es incierto para unos cuantos, pero la frase del Dr. Luis María Cabral, presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, y miembro electo del Consejo de la Magistratura Nacional, sirve para saber como será la pelea: “lo que se espera de los jueces es templanza, prudencia, pero no cobardía”.

Buenos Aires, 28 de noviembre de 2014.
(*) Germán Gegenschatz. Abogado. Diplomado en Historia Política Argentina. Artículo publicado en Comunidad y Política en su Semana #48 el 28 de Noviembre de 2014. 
Fuente: Comunicación personal del autor y en http://comunidadypolitica.com/con-el-ventilador-prendido/