viernes, 19 de diciembre de 2014

Desde el conocimiento de Adam Smith

Por María Celsa Rodríguez (*)
La historia nos ha demostrado que como sociedad hemos evolucionado, y que  "el rol que ha tenido el conocimiento en la generación de ideas  han permitido un crecimiento continuo y acelerándose con el correr del tiempo"[1] El crecimiento económico de los países es un tema que fue estudiado desde  Adam Smith en adelante. Este, "quien desde el título de su monumental obra de 1776, “Investigación sobre la naturaleza y las causas de la Riqueza de las Naciones” percibió con claridad los fundamentos del crecimiento económico". Que "se fundamentaba en las siguientes premisas:
 (i) el crecimiento económico estaba vinculado a la división del trabajo,
(ii) el fomento de la libre competencia (que no es lo mismo que el modelo de competencia
perfecta neoclásico),
(iii) la exaltación del ahorro en el proceso de acumulación de capital (donde el diferimiento del consumo en el tiempo es lo que financia a la inversión),
(iv) la vinculación del crecimiento con la innovación o lo que también denominamos progreso tecnológico,
(v) un gobierno que minimice su intervención en el funcionamiento de la economía y
(vi) cuya función principal es la administración de justicia, cuidar por la seguridad de los ciudadanos y velar por el respeto de los derechos de propiedad"[1]

Analicemos cada una de las premisas de Adam Smith:
1) Que  el crecimiento económico estaba vinculado a la división del trabajo:
“Un hombre estira el alambre, otro lo endereza, un tercero lo corta, un cuarto hace la punta, un quinto lima el extremo para colocar la cabeza; para hacer la cabeza hay que realizar dos o tres operaciones distintas; colocarla es una tarea especial, esmaltar las alfileres es otra; incluso colocarlos en el papel es en sí mismo un oficio; el importante trabajo de hacer un alfiler está dividido de esta manera en unas 18 operaciones distintas que, en algunas fábricas, son realizadas todas ellas por distintas manos, aunque en otras un mismo hombre a veces realiza dos o tres.” De esta manera Smith estima que se pueden producir 5.000 alfileres por hombre al día, mientras que en el mejor de los casos un hombre extremadamente idóneo podría producir sólo 20 alfileres."[1]

Hoy la tecnología y la ciencia han aumentado  no solo la eficiencia  y calidad del capital sino también el valor de la tierra. Se ha incrementado la producción del trabajo, la calidad de la mano de obra, el tiempo de horas de trabajo y la calidad de la producción.

2) el fomento de la libre competencia:
Dice Milei, para " Adam Smith, como los demás autores clásicos, la libre competencia significa lo mismo que libertad económica. Aunque para el escocés, a lo igual que los autores clásicos, el criterio fundamental era el poder de cada empresa y agente económico sobre el precio del bien, consideraban que la medida de ese poder es la capacidad para obtener ganancias superiores a las normales. La versión clásica del modelo competitivo procede de un hecho real que por sí mismo es importante: la tendencia a la nivelación de la tasa de ganancia en los distintos sectores de la producción cuando el capital puede desplazarse libremente entre ellos"

Las intervenciones sobre el mercado lo que hace es limitar la competencia , reducir todo incentivo, creando aranceles, medidas proteccionistas, tasas, impuestos que afectan las innovaciones y los emprendimientos. Como pensaba  Rothbard que cuando un mercado no se interviene, la libertad de la oferta y la demanda fluctúan y se ajustan adecuadamente, determinando los precios  y el consumo, y cuanto producir  de cada bien.

3) la exaltación del ahorro en el proceso de acumulación de capital:
“Todo lo que una persona ahorra de su renta lo acumula a su capital y lo emplea a mantener un mayor número de manos productivas, o facilita, que otra persona lo haga, prestándoselo a cambio de un interés o, lo que viene a ser lo mismo, de una participación de la ganancia. Así como el capital de un individuo sólo puede aumentar con lo que la sociedad ahorre de sus rentas anuales o de sus ganancias, de igual suerte el capital de la sociedad, que coincide con el de sus individuos, no puede acrecentarse sino de la misma forma… El aumento de la fortuna es el medio por el cual la mayor parte de los seres humanos aspiran a mejorar…su condición. Es el medio más común y más obvio, y la manera más fácil de acrecentar la fortuna es ahorrar y acumular parte de lo que se adquiere… Todo derrochador es un enemigo público y todo ahorrador es un benefactor público.”[1]

4) La vinculación del crecimiento con la innovación o lo que también denominamos progreso tecnológico:
“Una gran parte de las máquinas empleadas en esas manufacturas, en las cuales se halla muy subdividido el trabajo, fueron al principio invento de obreros, pues hallándose ocupado cada uno de ellos en una operación sencilla, toda su imaginación se concentraba en la búsqueda de métodos más rápidos y fáciles para ejecutarla.”[1]
Porque la aplicación de nuevas tecnologías  obliga a  los empresarios  e industriales a que deban enseñarles a sus obreros  y empleados lo nuevo, para que con ello  mejore la calidad de la producción, aunque algunos piensen que esto frena el crecimiento, sobretodo durante la fase  en que los recursos  se dedican al desarrollo  de su implementación. Esto piensa Helpman  y Rangel que ocurrió con posterioridad  a la crisis del petróleo, al introducirse la tecnología informática.

5) Un gobierno que minimice su intervención en el funcionamiento de la economía:
“Es la mayor impertinencia y presunción, por eso, en reyes y ministros, pretender vigilar la economía privada de la gente y restringir su gasto, tanto mediante leyes suntuarias, como prohibiendo la importación de lujos extranjeros. Ellos son por sí mismos, sin excepción, los más dilapidadores de la sociedad...  La totalidad, o la casi totalidad de la renta pública, en la mayoría de los países es empleada en mantener manos improductivas..." [1]

Al respecto, la Escuela Austríaca de Economía ha demostrado con marcado énfasis, que siempre las crisis económica son consecuencias de un marcado intervencionismo por parte de los gobiernos.
Como dijo Mises:  “Los acontecimientos políticos son la consecuencia inevitable del cambio en las políticas económicas. Lo que necesitamos es nada más que sustituir las malas ideas por las buenas ideas” Y justamente las políticas intervencionistas son malas ideas porque como piensa  Mises: El “Intervencionismo significa que el gobierno desea hacer más. Desea interferir en los fenómenos del mercado”. Y lo hace de tal manera que termina por generar pobreza

6)  La administración de justicia, cuidar por la seguridad de los ciudadanos y velar por el respeto de los derechos de propiedad".
Piensa Milei que "las instituciones se vuelven fundamentales. El rendimiento privado de la I&D depende, entre otras cosas, del tiempo de duración de las patentes, la protección de las marcas registradas, la eficacia del sistema jurídico para proteger los derechos de propiedad intelectual y la naturaleza del entorno económico en el que operan las empresas. A su vez, el ahorro juega un rol determinante, donde a mayor nivel de dicha variable, no sólo el producto per-cápita es más alto, sino que además la tasa de crecimiento permanente es más alta".[1]

Pero, ¿ como fue ese crecimiento a lo largo de la historia? 
Según lo explica Javier Milei " Durante los últimos 2.000 años, la tasa de crecimiento del producto interno bruto per-cápita ha crecido a una tasa promedio compuesta del 0,13% anual, lo cual implicó que el nivel de riqueza se multiplicara 12,9 veces. Sin embargo, este proceso de crecimiento no fue uniforme. Así, separando la evolución del PIB per-cápita entre el período que va desde el año 1 al 1.800 y los restantes 200 años, podemos observar que la tasa de crecimiento pasó del 0,02% al 1,1% (se multiplicó 55 veces). A su vez, mientras que el nivel de riqueza que durante el primer período creció un 40,8% (concentrado en los siglos XIV y XV), durante el segundo período creció un 817,7%. Puesto en otros términos, el producto per-cápita se multiplicó 9,18 veces (71,2% del crecimiento del período), lo que a su vez implica que durante los últimos dos siglos el crecimiento fue de un 817,7% (92,0% para el XIX y 378,1% en el XX). Es más, durante la segunda mitad del Siglo XX la economía mundial se expandió a un ritmo del 2,1% anual compuesto, por lo que el ingreso per-cápita se multiplicó por 2,8 veces...  a finales del siglo XVIII, se había vuelto aparente que el uso sistemático de la ciencia y la ingeniería sobre la tecnología productiva revolucionaría la productividad del trabajo, haciendo posible un proceso de creación de riqueza nunca antes imaginado. En este sentido, William Godwin desarrolló la idea de la sociedad perfecta, donde la revolución tecnológica resolvería los problemas de la humanidad reduciendo la pobreza y las enfermedades" [1]

"En la Argentina - dice Gabriel Boragina - el "crecimiento" del que tanto se habla, fue relativo y no absoluto, porque solo benefició a unos pocos, a costa del resto de los argentinos".Y  "...las trabas que normalmente han impuesto y siguen imponiendo al comercio internacional único medio este por el cual esa división internacional del trabajo podría encauzarse. Frente a la división internacional del trabajo no con menor vigor los estatistas le oponen sus barreras proteccionistas".

Por ello, dice Javier Milei:
 1ª) "debemos destacar la importancia de los mercados libres y de los incentivos. El crecimiento requiere el uso de mercados que generen las señales de precios, procurando así el sistema de incentivos correctos que guíen la asignación de recursos.

2º)  Al mismo tiempo, estimular el proceso de competencia genera incentivos dinámicos muy poderosos para reducir los costos y mejorar la calidad de los productos. Naturalmente, este proceso de competencia y cambio, donde entran y salen empresas mientras la estructura económica cambia, dado que los ajustes en el mercado laboral pueden demandar mucho tiempo (el cual será mayor cuanto menor sean el nivel de educación y la flexibilidad del mercado laboral).

3º) Tener  " altos niveles de ahorro e inversión han jugado un rol preponderante en todos los casos de fuerte crecimiento. El ahorro implica diferir el consumo presente hacia el futuro y su importancia radica en brindar financiamiento para la inversión. En cuanto a la inversión, ella es el mecanismo que hace realidad las ganancias de productividad derivadas de la transferencia de conocimiento y de la innovación tecnológica.Naturalmente, la contracara legal del proceso es un marco jurídico que respete los derechos de propiedad. En su defecto, el ahorro se fugará y la inversión no se realizará, generando así problemas con el nivel de actividad y estancamiento en el producto per-cápita de largo plazo.

4ª) existe un rol por parte del sector en la provisión de bienes públicos como son la inversión en cierto tipo de infraestructura y el financiamiento de la educación. Las experiencias de los países que han crecido durante varios años a tasas elevadas muestran niveles de inversión pública en infraestructura del orden del 5% al 7% del PIB, en especial, en aquellos sectores donde existen fuertes economías de escala (tamaño de la inversión respecto a la profundidad del mercado de capitales). Por otra parte, la educación juega un rol destacado en el proceso de crecimiento, donde no sólo mejora las condiciones de vida de aquellos que se han educado, sino que además genera externalidades positivas sobre el resto de la economía. Sin embargo, en éste último caso, dadas las imperfecciones en el mercado de capitales (imposibilidad de expropiación del colateral), el gobierno debería asegurar el financiamiento de los agentes, al tiempo que brinde un marco de libre competencia entre las casas de estudios (generando así un producto de alta calidad)".

5ª) el diseño de la política económica, si bien hace al manejo de corto plazo, resulta de extremada importancia. Así, economías con baja inflación crecen 3 puntos porcentuales más que las inflacionarias. Los mercados paralelos le cuestan 2 puntos a la tasa de crecimiento. El déficit fiscal implica un lastre de 1,5 puntos, mientras que el cierre al comercio internacional de la misma detrae otro 1,5 puntos (de hecho, las economías que siempre han sido abiertas muestran un producto per-cápita 9 veces superior a las que siempre han estado cerradas).[1]

Como dije al principio y  tomando las palabras de Milei  que el conocimiento ha tenido un rol fundamental en la generación de ideas, ya que  "la civilización descansa en el hecho de que todos nos beneficiamos de un conocimiento que no poseemos. [...] Y una de las maneras en que la civilización nos ayuda a superar esa limitación en la extensión del conocimiento individual consiste en superar la ignorancia no mediante la adquisición de un mayor conocimiento, sino mediante la utilización del conocimiento que ya exista ampliamente disperso" ( Friedrich Hayek).

Sin embargo, irónicamente, las políticas  intervencionistas del pasado que han generado crisis, colapsos financieros, estancamientos, alta inflación, desocupación, pobreza y recesión pareciera que no fueron aprendidas, que cerramos los ojos al conocimiento de sus males, y las vuelven a aplicar los gobiernos, con la consecuencia  fatal de sus efectos.
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Referencias:
[1] De los Picapiedras a los Supersónicos Maravillas del Progreso Tecnológico con Convergencia* Por Javier Gerardo Milei
http://revistas.unc.edu.ar/…/ac…/article/download/9532/10301


(*) María C. Rodríguez. Abogada y periodista. Directora de "Chacorealidades". Artículo publicado el 18 de Diciembre de 2014

Fuente: Comunicación personal de la autora y en http://chacorealidades.blogspot.com.ar/2014/12/desde-el-conocimiento-de-adam-smith.html