viernes, 6 de marzo de 2015

Igualdad, ceguera de la libertad

Por Armando Ribas (*)
Los más recientes hechos políticos en Venezuela muestran que el Presidente Maduro ha apresado a otro opositor, el Sr. Antonio Ledezma, actual alcalde de Caracas y aprehendido a otras 53 personas durante los primeros dos meses del año. Esos hechos lamentables como bien los podemos considerar están teniendo un aspecto favorable. Ese factor favorable es que ha puesto a la luz del día y por consiguiente ante el mundo la realidad de la tendencia totalitaria del gobierno venezolano, en tanto que por más de cincuenta años ésta ha sido ignorada en la Cuba de Castro.
Tanto así que al tiempo que se ponen de manifiesto los hechos mencionados en Venezuela, el gobierno de Estados Unidos pretende reiniciar relaciones con el gobierno de Cuba. Así ya han tenido lugar reuniones de representantes de Estados Unidos con el gobierno más criminal que ha padecido la América Latina. Y más aun, no obstante que ya Raúl Castro ha manifestado que no habrá ningún cambio en el sistema de gobierno cubano, está programada la visita del vicepresidente de Estados Unidos John Kerry al Uruguay para entrevistarse con Raúl Castro.
La propuesta americana al gobierno cubano por supuesto incluye la suspensión del embargo, que según el verbo político de la izquierda igualitaria lo llaman bloqueo. E ignoran que si hubiese sido un bloqueo Fidel Castro no estaría en el gobierno. Desde hace tiempo me percaté que el embargo americano a quien ha beneficiado políticamente es al gobierno cubano. El mismo ha hecho aparecer ante el mundo que la causa del empobrecimiento sufrido por el país que en 1960 tenía el nivel de vida más alto de América Latina había sido el embargo americano. Por ello me permití sugerir que se levantase el embargo, pero jamás que se negociase con los Castro. Si algún americano estaba dispuesto a invertir en un país donde no se reconoce el derecho de propiedad, era su derecho el asumir ese riesgo.
En esta oportunidad La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, organismo autónomo de la OEA emitió un comunicado criticando la detención de Ledesma en Venezuela. Por el contrario cuando en Honduras la oposición destituyó constitucionalmente al presidente, la OEA bajo la dirección del Sr. Insulza expulsó a Honduras de la OEA y le solicito a Castro que incorporara nuevamente a Cuba a la organización Por supuesto Fidel se opuso a tomar esa decisión.
No quiero por este medio desconocer la lamentable  actualidad política venezolana, pero lo que encuentro positivo es la aparente conciencia de esa realidad que está teniendo en el mundo. Debo insistir tan solo en que en tanto Maduro pone presos a opositores y aparentemente  es posible que también los someta a torturas, el caso de Cuba fue y sigue siendo más criminal que el venezolano actual. Recordemos que al principio de la revolución, en la Cabaña la prisión militar, por un tiempo a cargo del Che Guevara, mataron a miles de cubanos.
En la actualidad tengo noticias de que en el medio de las conversaciones sobre las futuras relaciones con Estados Unidos, el Dr. Oscar Bistec, director del proyecto EMILIA (Por la libertad de Cuba), fue apresado. También han sido detenidos otros activistas opositores al régimen. Por supuesto el proyecto Emilia rechaza el acuerdo Obama-Castro, y así lo expresaron sus directores públicamente: “Ratificamos con firmeza de nuestras convicciones y la claridad de nuestros principios que no habrá paz para estas moradas, ni aceptamos una paz de miedo, sino la paz que nace de la libertad. La propuesta por nuestro apóstol José Martí: “Solo la libertad tiene consigo la paz y la riqueza”.
El genocidio en Cuba sigue siendo ignorado, pues como he repetido hasta el cansancio, y así lo han reconocido Thomas Sowell y Rush Limbaugh la izquierda en nombre de la falaz igualdad ha monopolizado la ética. O sea que cuando se mata por la izquierda se es idealista y quien los mata para que no maten, es genocida. Por ello me he atrevido a señalar que la  izquierda defiende brillantemente la estupidez y la derecha estúpidamente la brillantez del sistema que permitió la libertad por primera vez en la historia. Tanto así que  parece que los liberales tienen complejo de culpa, por estar a favor de los ricos. Así mi amigo Mario vargas Llosa recientemente se declaró públicamente liberal de izquierda.
Otro aspecto a tener en cuenta es que Raúl Castro ha reclamado a Estados Unidos u$s 116.860millones en compensación por las pérdidas causadas a Cuba  por el embargo. El embargo ha estado lejos de producir tales pérdidas a Cuba, y menos aun en los últimos tiempos en que aparentemente se han violado regulaciones y los cubanos en Miami han estado enviando dólares a sus familiares en Cuba.  El valor de las propiedades expropiadas a los americanos en 1960 se estima en  u$s 2.000 millones. Esa cifra en dólares de hoy y tomando en cuenta una ganancia mínima del 5% anual en 54 años alcanzaría hoy u$s220.276 millones. O sea aproximadamente el doble de la reclamación cubana.

El mundo hoy está tomando conciencia del terror islámico. Sin embargo tal como lo muestra detalladamente Juan Yofre en su última obra “Cuba Fue”,  se sigue ignorando el terrorismo cubano en la década del setenta y así como  su participación en  la subversión en América Latina. Y volviendo a los efectos en Cuba del acuerdo Obama-Castro vale recordar las palabras de Bertha Soler, líder de las Damas de Blanco al respecto del mismo: “Tristemente el presidente Obama tomó la decisión errada. La libertad del pueblo cubano no se alcanzará a través de estos beneficios, no al pueblo cubano, sino al gobierno cubano. El gobierno cubano solamente tomará ventaja para reforzar la maquinaria represiva, para reprimir a sociedad civil, su pueblo y permanecer en el poder”. Y no olvidemos tampoco que recientemente fue muerto Oswaldo Payá un activo defensor de los derechos humanos en Cuba. Pues bien esperemos que los hechos de Venezuela permitan reconocer al mundo, que ellos representan al proyecto de tiranía cubana presente durante los últimos 56 años. Así la igualdad permite ignorar la libertad.
(*) Armando Ribas. Abogado, filósofo, escritor, ensayista y analista político. Artículo remitido para su publicación el 6 de Marzo de 2015
Fuente: Comunicación personal del autor