lunes, 2 de marzo de 2015

Situación patrimonial del BCRA

Por Roberto Cachanosky (*)

¿Qué significa que el BCRA tenga patrimonio neto negativo o que patrimonialmente esté quebrado?
Por lo menos 2 años atrás comencé a insistir con que el Banco Central estaba quebrado o, si se prefiere, que su activo era menor a su pasivo, lo que significa que todos los créditos a cobrar que tiene, las reservas y demás activos no alcanzan para cubrir todas las deudas que tiene el Central.
Veamos primero los números que presento en el cuadro 1
El cuadro 1 nos muestra que, al 15 de febrero, el BCRA declaraba tener un activo de U$S 1.116.006 millones, sin embargo la cifra no es real. Como  puede verse en el cuadro, les resto dos ítems. Por un lado el stock de Letras Intransferibles que le entregó el tesoro al BCRA a cambio de reservas. Esas Letras, que tienen plazos de vencimiento luego del 2016, no pueden computarse como un activo. Su valor contable puede ser el que ponen en el balance, pero su valor de mercado es mucho menor. En primer, lugar porque al no ser transferibles no pueden venderse en el mercado que es el que define el precio de un bono, una letra, etc. Pero en segundo lugar, si la letra es intransferible y el BCRA solo puede cobrarla a su vencimiento, quiere decir que es el tesoro el que tiene que pagar. El problema es que el tesoro es tan insolvente como el BCRA. El BCRA que es insolvente le presta a otro insolvente que es el tesoro. Un juego macabro, en consecuencia los $ 400.428 millones en letras intransferibles las resto del activo por ser papeles sin valor de mercado.

Algo parecido ocurre con los adelantos transitorios. Los $ 248.050 millones que pone en su activo es una deuda que tiene el tesoro con el BCRA por el dinero que esta institución emitió para financiar el déficit fiscal. Otra montaña de papeles que el BCRA dice tener como activo pero que en realidad son incobrables con valor de mercado cero. Esos adelantos transitorios ni los puede vender en el mercado como si fueran un bono ni el tesoro está en condiciones de pagarlos en su momento, de manera que también hay que restarlos.
Entre los adelantos transitorios y las letras intransferibles suman $ 715.575 millones, algo así como el 64% del activo que declara tener el BCRA.
Limpiando el activo del Central de todos esos créditos que dice tener para cobrar pero todos sabemos que no podrá cobrarlos, el activo del BCRA se reduce a $ 400.0428 millones. Al mismo tiempo, el pasivo, lo que tiene que pagar el BCRA (base monetaria, bonos de corto plazo, obligaciones con organismos internacionales, etc.) suma $ 1.004.749 millones, con lo cual el pasivo supera al activo en $ 604.321 millones. Aun suponiendo que en el Patrimonio tiene utilidades acumuladas, el pasivo sigue siendo superior al activo en casi $ 500.000 millones, que al tipo de cambio oficial, equivale a U$S 57.000 millones o a U$S 38.400 millones usando el blue para pasarlo a dólares. En cualquiera de los dos casos supera ampliamente las reservas que declara tener el Central.
¿Qué significa que el BCRA tenga patrimonio neto negativo o que patrimonialmente esté quebrado? Considerando que el peso no es moneda y nadie lo quiere como reserva de valor, el respaldo patrimonial que tiene el BCRA para poder emitir una moneda que sea respetada por los agentes económicos tiende a cero.
En rigor, desde que el patrón oro fue abandonado, el mundo se maneja con papel moneda que solo es considerado moneda si quien lo emite tiene la calidad institucional necesaria como para que la gente lo acepte como reserva de valor y, obviamente, como medio de intercambio.
Más allá de los números expuestos, Argentina no puede tener moneda propia por la sencilla razón que ahora es la calidad institucional la que respalda el valor de la moneda. Como nuestra calidad institucional es deplorable, nadie confía en el peso y una economía sin moneda es una economía estancada que solo hace transacciones de corto plazo.
Sin moneda no puede haber crédito de largo plazo que financie las inversiones, ni pueden hacerse transacciones también de largo plazo. Por eso, una de las prioridades económicas del próximo gobierno será restablecer un sistema monetario. Mi sugerencia es que, hasta tanto se recupere la confianza en las instituciones que son las que respaldan el peso, la gente pueda realizar transacciones en la moneda que desee (dólares, yenes, euros o lo que elijan). Establecer una competencia entre monedas y que la gente elija con cuál quiere operar. Creo yo que este es un primer paso para destrabar el sistema económico que hoy día está paralizado.
(*) Roberto Cachanosky. Economista. Asesor económico. Director de "Economía para todos". Artículo publicado en la Edición Nº564, el 1º de Marzo de 2015