sábado, 11 de abril de 2015

Dra. Highton, ¿qué es la oligarquía?

Por Carlos E. Viana (*)
“Si va unido al poder legislativo (el Poder Judicial), el poder sobre la vida y la libertad de los ciudadanos sería arbitrario, pues el juez sería al mismo tiempo legislador. Si va unido al poder ejecutivo el juez podría tener la fuerza de un opresor”, Montesquieu.

Helena Highton (Ministra de la Suprema Corte de Justicia), en un acto para la implementación del nuevo Código Civil y Comercial, dijo: “El Código de Vélez Sarsfield estaba pensado para el hombre blanco, con cierto poder económico, con buena salud, educado, era un código oligárquico”.
Si la doctora repasara los libros de historia se daría cuenta que el Código de Vélez Sarsfield, fue hecho como una herramienta más, para que millones de inmigrantes vinieran a nuestra tierra, con garantías jurídicas y que la gran cantidad de inmigrantes humildes que llegaron, a lo que era un desierto salvaje, encontraron en este Código la protección suficiente para su trabajo, el fruto del mismo y sus libertades civiles más elementales. Tal es así que generación tras generación de italianos, españoles, galeses, judíos, etc., se llevaron por los mensajes de los pioneros, para seguir viniendo a esta tierra y escapando de las condiciones miserables en que vivían en sus países, sin garantías ni derechos civiles o comerciales. Esta es la lección que nos da la experiencia de nuestros abuelos, es el hecho que niega las mentiras oficiales sobre la explotación y el hambre.
¿La Doctora debería respondernos la pregunta, que si eran tan explotados porque la mayoría de ellos se quedaron en estas tierras? ¿Era tan malo el Código de Vélez Sarsfield, que más de un millón de personas decidieron quedarse aquí bajo su protección, abandonando sus familias extensas en Europa?
Que fue hecho para el “hombre educado”, dijo la ministra de la Corte, y esta ignorancia nos llama poderosamente la atención, porque la mayoría de los inmigrantes que vinieron protegidos por él Código de Vélez, eran pobres analfabetos y en base a las políticas educativas complementadas por dicho código, Argentina en treinta años pasó a ser la Nación más educada de América y una de las primeras del mundo.
Con respecto a que “fue hecho para el hombre blanco”, la doctora debería ver no solo historia sino la geografía demográfica de nuestro país. No se fijó la doctora que, que en el noroeste y parte del noreste, muchos de nuestro de nuestros políticos, hombres de negocios, terratenientes, tienen rasgos indígenas. Y si en la pampa húmeda hay menos es porque fueron absorbidos por la inmensa inmigración europea, se cruzaron. Hasta hay quienes sostienen que el General Perón, tenía una antepasada india y sin embargo fue Presidente de la República.
La tercera parte del ejército de Roca fue Tehuelche, porque el genocidio lo habían cometido contra ellos los Mapuches, que vinieron de Chile. Muchos indígenas recibieron tierras y fueron protegidos por el Código Civil. A algunos de sus caciques les fue otorgado el grado de Coronel del Ejército Argentino.
El Código Civil de Vélez Sarsfield fue para todos los habitantes de la República, esa fue la filosofía de Alberdi, darle garantías jurídicas a todos los habitantes para promover la inmigración.
Debería estudiar la doctora que el Código de Vélez Sarsfield, fue el modelo en que se inspiró el Código Prusiano, una de las naciones más civilizadas y educadas de la época.

Los orígenes de estos supuestos oligarcas

Realmente me preocupa que una ministra del tribunal supremo no tenga en cuenta al usar la palabra oligarquía su verdadero significado y que además la aplique ligeramente sobre Vélez Sarsfield. Este hombre nació en Amboy, un pequeño y alejado pueblito de Córdoba donde residía su padre, un Capitán del Ejército Español. Un hombre de clase media.
Entre Otros hombres de esa generación a los que sin conocer sus antecedentes y acciones juzga la ministra de la corte como oligarcas, fueron, por ejemplo, Domingo Faustino Sarmiento, hijo de un labriego sanjuanino y su madre tejía a mano para levantar su humilde vivienda. Sarmiento no murió rico. El General Roca, fue hijo de un Coronel retirado del Ejército de San Martín, hombre de clase media. Alberdi provenía también de un hogar de clase media de Tucumán. No vamos a seguir citando algo que todos pueden comprobar, pero sí que el régimen de gobierno fue abierto y el ascenso social de los inmigrantes fue notable, baste el ejemplo de Carlos Pellegrini, hijo de un inmigrante y luego Presidente de la Nación. Todos progresaron en el marco del Código Civil de Vélez Sarsfield, como lo hicieron millones de habitantes blancos y muchos indios.

¿Qué es una Oligarquía?

No sé en qué Universidad se recibió la Doctora Highton, pero parece que no le enseñaron bien Derecho Político. Si fue en los 70s está justificada.
Ya Platón y Aristóteles definían a una oligarquía como el régimen político de los ricos, que aumentaban su riqueza en un círculo cerrado, aprovechando el poder para apropiarse de los recursos del pueblo.
Para identificar una oligarquía contemporánea basta fijarse en los viajes de gobernantes en las Seychelles, las cuentas de allegados en Panamá, en las empresas fantasmas de Nevada. La doctora debería tener en cuenta al Vicepresidente casi dueño de la casa de hacer dinero, a Lázaro Báez y sus cuentas en el exterior, las irregularidades contables de la cadena de hoteles del Calafate, a un Juez que reconoce haber aconsejado a otros jueces para que sean prudentes con el gobierno, las presiones sobre el Juez Bonadío, el asesinato del Fiscal Nisman. Néstor Kirchner quien la propuso a la Doctora Highton como Ministra de la Corte, se jactaba de llenarse los bolsillos con euros, que no los contaba, los pesaba y tenía en su casa un tesoro blindado particular con las dimensiones del de un banco. ¿No es ésta una actitud oligárquica?
Ahí tiene la ministra de la corte una oligarquía real. Esta oligarquía la propuso a ella como integrante de la Corte Suprema de Justicia, donde tuvo compañeros como Zaffaroni, un hombre rico con decenas de propiedades, seis de ellas alquiladas a prostíbulos, concurridos por la oligarquía. La trata de blancas es una de las tres actividades delictivas que más daña, al mundo del Siglo XXI, y ha recrudecido en la década ganada. La ministra es una señora. ¿Reaccionó contra este crimen?

Los Derechos del Niño

La Ministra violó con sus votos el artículo 18 de la Constitución Nacional, que garantiza la defensa en juicio, con normas aceptadas internacionalmente, como no sacar a un acusado de sus jueces naturales, de no juzgarlos con leyes anteriores al hecho del proceso y otro sobre la inamovilidad de la cosa juzgada. Todos ellos principios jurídicos reconocidos por la Corte Internacional de la Haya y el Pacto de Roma, entre otros tratados internacionales. Todos estos principios que no tuvo en cuenta la Ministra de la Corte, fueron sostenidos para defender a los ciudadanos por más humildes que sean y sin distinción racial, de los abusos de los poderosos, cuando la República tuvo vigencia y respetó el Código Civil de Vélez Sarsfield. Parece que en este sentido se olvidó la ministra de los humildes y especialmente de veintinueve niños asesinados por la subversión, sobre lo que ella sostuvo y voto que no eran delitos de lesa humanidad. Estos pequeños inocentes tenían entre seis meses y quince años de edad. ¿Eran parte de la oligarquía a la que se refirió la Ministra de la Corte? Parece que para la Ministra algunos tienen licencia para matar y otros no tienen derechos humanos.

La División de Poderes

Debemos recordarle que Vélez Sarsfield cuando propuso el Código Civil, no era juez, pero la Ministra como miembro de la Comisión Redactora del nuevo código, rompió el espíritu constitucional de la división de poderes. ¿Cómo va ella a juzgar sobre una ley que ella hizo?
Recordemos al respecto las frases de Montesquieu. “Tampoco hay libertad si el Poder Judicial no está separado del legislativo, ni del ejecutivo. Si va unido al poder legislativo, el poder sobre la vida y la libertad de los ciudadanos sería arbitrario, pues el juez sería al mismo tiempo legislador” (Montesquieu, “El Espíritu de las Leyes”, Libro XI, Capítulo VI). Como antecedente directo de nuestra Constitución, veamos a que le daba importancia primordial su diseñador, Juan Bautista Alberdi. “La división del poder es la primera de las garantías contra el abuso de su ejercicio” (Alberdi, Bases… Capítulo XXVI).
Más allá de la desvalorización de un prócer como Vélez Sarsfield, lo que más me molesto en la Ministra fue su agresividad extrema, no propia de la gravedad o “gravitas”, dirían los romanos, que debe mantener un magistrado del más alto tribunal de la República. Haciendo un juego de palabras la justicia, salvo excepciones, no tiene “gravitas”, pero está grave. Pero comprendámosla, quizá la Ministra de la Corte fue influida por los mensajes de odio diabólico que escucha por la Cadena Nacional.
No es un pecado la ignorancia, todos nos equivocamos y no sabemos ciertas cosas, por eso, le recomiendo a la Ministra que repase los libros sobre historia y derechos humanos, porque prefiero pensar que ella humanamente no sabe, antes de suponer que da el voto automático a las órdenes de la oligarquía gobernante, porque como agregó Montesquieu sobre el Poder Judicial. “Si va unido al poder ejecutivo el juez podría tener la fuerza de un opresor”.
(*) Carlos E. Viana es periodista y licenciado en ciencia política especializado en análisis político e histórico de la República Argentina. Miembro del Centro de Estudios Políticos de la Universidad del Museo Social Argentino (UMSA) y profesor de la Universidad Abierta Interamericana (UAI). Artículo publicado en Informador Público el 10 de Abril de 2015

Fuente: http://site.informadorpublico.com/?p=55996