lunes, 24 de agosto de 2015

Viento de frente

Por Germán Gegenschatz (*)

El próximo Presidente encontrará un escenario nacional e internacional muy diferente al del 2003, 2007 y 2011. El frente “doméstico” se caracteriza por ofrecer reservas disminuidas, inflación muy alta, exportaciones en caída y déficit fiscal en aumento, por nombrar solamente algunos aspectos. El frente “externo” cambió 180°, el denominado “viento de cola” es hoy “viento de frente”, es decir, las condiciones globales para la Argentina son bastante adversas, tanto las políticas como, fundamentalmente, las económicas.
La implosión de Venezuela, el acercamiento de Cuba y EEUU y la recesión en Brasil quitan relevancia política y económica al MERCOSUR, el ALBA y el UNASUR, que son los espacios a los que este gobierno apostó fuertemente. Asimismo la persistencia del default selectivo de Argentina, dificulta el acceso a créditos internacionales y el cepo cambiario nos complica como destino de inversiones productivas.
La desaceleración de la economía brasileña y china, las dificultades económicas de la Unión Europea, a lo que debemos sumar la consolidación de la baja del petróleo, del gas y de la soja completan el contexto.
En Brasil las denuncias de corrupción política y la cuestión del “Petrolao” debilitaron al máximo el poder de Dilma Rousef y al Partido de los Trabajadores que la sostiene. La depresión económica proyecta para Brasil una caída del PBI para el 2016. Este año las exportaciones de nuestro país al Brasil ya cayeron un 22% provocando una pérdida acumulada en la balanza comercial, que supera ampliamente los U$S 1200 millones.
China acaba de realizar la mayor devaluación del yuan en los últimos 21 años, 4,66%, obligada por la caída del 8,3% interanual de sus exportaciones. Este movimiento provoca dos efectos fundamentales: impulsar a otros bancos centrales a defender sus exportaciones empujando la devaluación de sus propias monedas; y deprime los mercados de materias primas, encareciendo la importación de estos productos para china por efecto de la devaluación.
La Unión Europea tiene un magro crecimiento proyectado para el 2016, aproximadamente un 1.5% según los estudios del FMI.
Vaca Muerta es una formación de Shale Oil y Shale Gas descubierta por un geólogo de la Standard Oil (hoy Chevron), Charles Edwin Weaver, en 1931. En 2011 YPF “confirmó” su existencia. Nuestro país carece del capital y la tecnología para extraer el gas y el petróleo de Vaca Muerta. Para superar estas carencias YPF se asoció con Chevron a partir del memorando de septiembre de 2012, y luego siguieron los acuerdos y empezaron las inversiones, pero los precios no acompañaron, el petróleo cayó de U$S 90.78 al 09/12 el barril máximo a U$S 46.94 el 8/15, y el gas natural de U$S 4.30 máximo 09/12 a U$S 2.93 el 08/15[1]. La soja también cayó fuertemente. Si tomamos la misma fecha que para el petróleo vemos que al 09/12 la soja cotizaba en torno a los US$ 590, mientras para 09/15 cotiza en torno de los U$S 332. Las proyecciones estimadas en las cotizaciones del petróleo, el gas y la soja son variadas, pero hay coincidencia en que el equilibrio estaría muy por debajo de los precios de partida a la baja.
La caída en las tasas de crecimiento de Brasil, China y la Unión Europea restringen nuestros mercados para exportar, y las tensiones devaluatorias y los bajos precios del petróleo, el gas y la soja comprometen nuestros ingresos genuinos de divisas y estimulan la inflación.
Los autores de la política económica de la última década negaron que el “viento de cola”, ese excelente contexto internacional, fuese la principal causa de los frondosos ingresos que posibilitaron amplias políticas sociales y subsidios masivos. Muy probablemente esos mismos sectores señalen al “viento de frente” como culpable de los profundos problemas que se avecinan. Ambas afirmaciones son falsas. Argentina pudo estar bien o mal administrada, pero no estuvo a la deriva como para culpar exclusivamente a los factores externos por nuestra suerte. Es cuando baja el agua que podemos ver, como se suele decir, quien nadaba sin ropas. Ahora vemos como el vivir al día tiene sus costos.
El próximo presidente empezará con una situación interna muy deteriorada y con un fuerte viento de frente, por lo tanto tendrá poco margen para el error en una dinámica política y económica que promete muchos movimientos, más razón para elegir bien quien tendrá a su cargo pilotear nuestro país en un clima adverso, que dista mucho de ser pasajero.
(*) Germán Gegenschatz. Abogado Diplomado en Historia Política Argentina. Semana 34 Comunidad y Política. 21 de Agosto de 2015
Buenos Aires, 21 de agosto de 2015.
[1] Datos tomados de The Wall Street Journal correspondientes a promedios mensuales de: Crude Light Oil Day – NYMEX y Natural Gas Day – NYMEX.