domingo, 15 de noviembre de 2015

Miente, miente, miente,.. que algo quedará

Por Horacio Minotti (*)

La frase pertenece al propagandista nazi Joseph Goebbels y constituye hoy, la única estrategia del sciolismo para tratar de descontar frente a un Macri muy consolidado, de cara el ballotage. La difamación será esta noche protagonista del debate.
El delezanable estratega de Adolf Hitler completaba la frase que titula estas líneas: “miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea la mentira mas gente la creerá”. Ningún recurso más que ese, exhibió el candidato oficialista Daniel Scioli de cara al electorado, desde la sorprendente elección de primera vuelta que lo dejó completamente descolocado el 25 de octubre pasado.
Dos clases de mentiras obvias utilizó Daniel Scioli: 1) aquellas sobre si mismo y sus propuestas, aunque en menor medida porque el 80% de su tiempo lo dedicó a difamar a Mauricio Macri; 2)las que buscan asustar al elector sobre las presuntas consecuencias de un gobierno de su rival. En ambos casos, siguió con dedicación la línea de la segunda parte de la frase: las mentiras fueron gigantescas.

En cuanto a los postulados propios, Scioli mientió descaradamente en los tres centrales y casi únicos, que utilizó en estas tres semanas. Prometió que desde enero habrá un dólar a 10 pesos. Un realidad ya hay un dólar a 10 pesos, el dólar oficial, y todos sabemos que para que exista ese dólar, se genera un mercado paralelo con el dolar a 16 pesos. Como dicho mercado es “negro” e ilegal, eso empuja el precio de la divisa más arriba aún de su valor real, como cualquier otra cosa que dependa de un mercado paralelo. El dólar que promete Scioli es el que ya está y depende de que todo siga igual. Es una promesa ridícula porque implica prometer que nada cambiará. El levantamiento del cepo, por el contrario, ciertamente hará subir el dólar oficial, ese al que nadie accede salvo en cuentagotas, pero también hará descender el paralelo, o mas bien, hará que este deje de existir. Cuado uno puede acceder a un bien en forma libre en el mercado legal, desaparece el mercado negro, con lo cual la moneda norteamericana pasará a valer su precio real, pero sin el adicional que implica el mercado paralelo: probablemente un término medio entre 10 y 16.
Scioli también miente en lo referente al pago del 82% móvil a los jubilados. No lo pregonaba antes del 25 de octubre, e incluso había imputado a Sergio Massa (que sí lo hacía), como “mentiroso”. Ahora el gobernador bonaerense postula algo que nunca hará. De hecho, el Congreso sancionó una ley al respecto en 2010 y el oficialismo al que este candidato representa la vetó, argumentando que la ley iba a “fundir” al país. Scioli respaldó públicamente ese veto: “No podemos desfinanciar al Estado Nacional”, dijo.
Para terminar con los ejemplos, Scioli prometió “paritarias libres y sin techo”. No obstante, era quien exigía como gobernador al Estado Nacional, que fijase un techo no superior al 20% cuando la inflación superaba largamente ese porcentaje, para poder negociar los exiguos incrementos anuales que pretendía otorgar los docentes de su provincia: (ver: Paritarias: Scioli quiere un techo del 20% ).
Sin embargo su campaña se trató básicamente en desprestigiar a su adversario. Sus mentiras constantes fueron sobre un futuro desastrozo que les espera a los argentinos si Macri resulta electo presidente. Vinculó a su rival con los años ’90, cuando en aquella década el candidato de CAMBIEMOS era un empresario y dirigente deportivo, mientras que el propio Scioli lanzaba su carrera política de la mano de Carlos Menem; se imputa ridículamente a Macri inclinación hacia conductas represivas, cuando el gobernador saliente de Buenos Aires, rescataba el accionar militar en los ’70 (ver: Scioli y los ’70: “No se que hubiera pasado si no actuaban las fuerzas armadas”) ; se le achacó a Macri una futura reducción de los salarios, cuando la Policía Metropolitana, los docentes porteños y todos los empleados estatales de la CABA, por ejemplo, son los mejor pagos del país desde que administra Macri la Ciudad Autónoma; y se le imputa una voluntad privatizadora masiva, cuando en los 8 años que ejerció la gobernación local, jamás privatizó nada.
Scioli ha hecho en estas semanas un culto al nazi Goebbels, ha sido el mejor aprendiz del sistema de propaganda nazi, y todavía no sabemos que resultado le dará. El dictador facista Benito Mussolini, otro “filósofo” inspirador de Scioli, ha dicho “el hombre moderno, esta asombrosamente dispuesto a creer”. A esto ha apuntado Scioli, y lanzará toda su artillería de mentiras en el debate de esta noche. Veremos cuanta razón tenía en subestimarte a vos, como ciudadano.
(*) Horacio Minotti. Director periodístico de la Nueva Gazeta de Buenos Ayres. Artículo publicado el 15 de Noviembre de 2015.