martes, 22 de diciembre de 2015

Feliz 2016!!

CEPyS
El CEPyS les desea paz y prosperidad en este nuevo año que se inicia,... nuestro país lo requiere!! Nosotros hemos hecho apenas un pequeño aporte difundiendo las ideas de la libertad!! 
Con nuestros mejores deseos:
Feliz 2016!!

La salida del cepo y la no devaluación

Por Fundación Libertad y Progreso (*)

https://www.youtube.com/watch?v=oj494Wo-XJ4
(*) Fundación Libertad y Progreso  es un centro de investigación en políticas públicas creado a partir de la fusión entre CIIMA, Foro Republicano y Futuro Argentino. Nos unimos para formar un centro de pensamiento crítico e investigación aplicada a resolver los problemas de la ciudadanía, promoviendo los valores y principios de la República Representativa Federal.
Somos una fundación sin fines de lucro, privada e independiente de todo grupo político, religioso, empresarial o gubernamental. No aceptamos dinero del Estado. Nuestros fondos provienen únicamente de aportes individuales de personas, fundaciones y empresas comprometidas con el futuro del país. Por el Lic. Aldo Abram
Fuente: en el canal Youtube de Fundación Libertad y Progreso 

Dónde estamos y a dónde vamos

Por Armando Ribas (*)
Cuanto más leo las noticias del día y las contradicciones político-filosóficas que engendran más confundido me encuentro. Todo parece indicar que a partir de los resultados de las elecciones recientes en Francia la Sra. Marine Le Pen sería la próxima presidenta. Ella representa el partido LN, que creara su padre con una visión eminentemente nacionalista y supuestamente neo nazista. Según TheEconomist, ella se habría apartado en algo del pensamiento de su padre, pero seguiría siendo de extrema derecha. Aquí llegamos al tema ¿Qué es derecha y que es la extrema derecha? En el artículo de The Economist ahora aparece una nueva denominación política: “Populismo de derecha”. Y bajo esta denominación aparece también la posición de Donald Trump en EEUU. Entonces queda pendiente otra explicación: ¿qué es el populismo? Aquí me voy a permitir recordar a un ateniense algo olvidado: Aristóteles quien definió claramente la demagogia como el deterioro de la república. Hoy la demagogia parece haber desaparecido del léxico político, pero ella está inmersa en el socialismo y el nacionalismo.
Me pregunto entonces: ¿cuál es la diferencia entre el populismo de derecha y el de izquierda? Todo parece indicar que el marxismo sería el populismo de izquierda, en tanto que el nazismo sería el populismo de derecha. Por tanto podemos colegir que Donald Trump sería nazi. Pero en ambos casos nos encontramos ante el mundo de la demagogia como medio de alcanzar el poder, ya fuere llorando por los pobres, o por los derechos de la nación. Tanto en el caso de Le Pen como de Trump mi actual preocupación es por la popularidad de ciertas ideas referentes al mundo causada por el terrorismo islámico. Ya debiéramos saber que en Occidente el terrorismo es la guerra pendiente del siglo XXI.
Pero sigue mi pregunta al respecto de ¿qué es la derecha? A mi juicio, al respecto existe un concepto semántico y otro adjetival o descalificatorio. En un principio el concepto de derecha estaría referido a la aprobación del sistema en el que respetan los derechos individuales y en reconocimiento de la naturaleza humana se limita el poder político. Desde la percepción de la izquierda derecha sería el estar a favor de los ricos en desmedro de los pobres. Pero entonces surge otra pregunta contundente ¿Qué es la extrema derecha? Y aquí entonces se confunde con el nazismo y con el fascismo. De acuerdo al idioma castellano la extrema derecha debería ser considerada la máxima defensa de los derechos que garantizan los principios en que se basa la libertad, Por tanto desde mi punto de vista el confundir la extrema derecha con el fascismo y el nazismo constituye una contradicción idiomática.
Ya en la década del treinta Von Hayek en su obra Camino de Servidumbre explicó claramente los orígenes socialistas del nazismo. Y allí sostiene refiriéndose al nazismo: “Los hombres que producen las nueva doctrinas fueron poderosos escritores que dejaron la impresión de sus ideas en todo el pensamiento europeo…Es simplemente colectivismo liberado de cualquier traza de individualismo que pueda impedir su realización”. ¿Cómo se puede concebir entonces que la derecha como expresión de la libertad, cuando se extrema pasa a ser la expresión de la negación de la libertad individual, en nombre de la organización como expresión de que el individuo no tiene derechos sino sólo deberes frente a la sociedad? En ese contexto hoy el Tea party en Estados Unidos aparece como de extrema derecha por defender los derechos que garantiza el sistema creado por los Founding Fathers a partir de la constitución de 1787 y que estaría siendo violados por la política de Obama.
En ese contexto, tenemos una contradicción respecto de la extrema derecha representada por Donald Trump en Estados Unidos y Marine Le Pen en Francia. Al negarse a aceptar la libertad religiosa de los musulmanes en Estados Unidos, Donald Trump estaría violando la Constitución de Estados Unidos que en su primara Enmienda dice: “El Congreso no hará ninguna ley respecto al establecimiento de religión, o prohibir el libre ejercicio de ella”. ¿Cómo puede entenderse entonces que la extrema derecha sea la que viola los principios en que se sustenta y que están garantizados por la Constitución? El nacionalismo en Francia no surgió con el Frente Nacional creado en 1972 por el padre de Marine Le Pen. Pero ahora la llegada de Le Pen al poder, segúnThe Economist, implicaría la desaparición del Euro y crearía ruinosas barreras económicas. Ya el jacobinismo con la Diosa Razón a la cabeza había descalificado el comercio de conformidad con el pensamiento del Contrato Social de Rousseau. Y en ese sentido Hayek refiriéndose al nazismo que había descalificado al comercio citó el pensamiento al respecto: “El considerar la guerra como inhumana e insensible es el producto de las visiones comerciales”.
Pasando entonces al origen del fascismo que se instala en Italia a través de Mussolinni que igualmente era socialista, me permito señalar que su origen provino de Lenín. Cuando se percató del fracaso de la economía comunista escribió la NEP (Nueva Economía Política) donde dijo: “Los capitalistas están entre nosotros, están operand0o como ladrones y hacen ganancias. Pero ellos saben como hacer las cosas”. Por ello en alguna oportunidad Lenín describió al fascista como un liberal asustado. En otras palabras ello significa que donde no se respetan los derechos individuales los empresarios tienden a colisionar con el gobierno como medio de subsistencia.
Pero siguiendo con el léxico todo parecería indicar que tampoco hay una idea clara respecto a que es el liberalismo. Y no me estoy refiriendo solo a Estados Unidos donde los liberales “liberals” son considerados socialistas. Esta confusión respecto al liberalismo se debe en gran medida al aparente éxito de la izquierda en el ámbito de la ética como la expresión de la igualdad. En esa línea diría que mi amigo Mario Vargas Llosas en un reciente artículo se reconoció como liberal de izquierda. Y la pregunta pendiente, entonces, es: ¿qué es un liberal de derecha? Por mi parte, debo aclarar que el liberalismo no es una actitud frente a la vida, sino la expresión de un sistema ético político y jurídico basado en la conciencia de la naturaleza humana. Acorde con ella se respetan los derechos individuales a la vida, la libertad, la propiedad y la búsqueda de la felicidad, y se establecen los límites al poder político.
La ética de la izquierda por el contrario se sustenta en la pretensión de la creación de un hombre nuevo y por supuesto pretende estar a favor de los pobres. Es decir que supuestamente la culpa de que existan pobres la tienen los ricos. Por tanto en nombre de la compasión se violan desde el poder lo derechos individuales, y se crean más pobres en tanto que se enriquecen los que toman el poder. Al respecto Ayn Rand dijo: “La compasión no genera una hoja de hierba y mucho menos una de trigo”. El fracaso del comunismo se puso de manifiesto con la caída del muro de Berlín en 1989. En fin en Rusia se reconoció el pensamiento de Lenín al respecto e ignorado por Stalin.
Pero Marx está presente vía Eduard Bernstein que en 1899 escribió: “Las Precondiciones del Socialismo” y en discusión con Lenín sostuvo que al socialismo se podía llegar democráticamente y sin revolución. Al respecto escribió lo que considero un error conceptual fundamental que fue: “El socialismo es el heredero legítimo del liberalismo, no hay un pensamiento liberal que no pertenezca a los elementos de las ideas del socialismo”. Anteriormente me refería a la contradicción ética del socialismo y el liberalismo, pero me voy a referir a una contradicción fundamental. El principio fundamental del liberalismo es expresado por Locke como el derecho del hombre a la búsqueda de la felicidad. El socialismo como antes dije parte de la idea que el individuo solo tiene deberes para con la sociedad. Y siguió diciendo Bernstein: “La democracia es ambas cosas, un arma en la lucha por el socialismo y es la forma en que el socialismo se realizará”. Nada más válido que las anteriores palabras. Por ello, The Economist escribió: “El problema de Europa es el sistema, y el que lo quiere cambiar pierde las elecciones.
Hoy Europa es la prueba del fracaso del socialismo democrático Otra vez se crea la confusión entre el Rule of Law y la democracia mayoritaria. El Rule of Law (el liberalismo) se basa en el respeto por los derechos individuales y la limitación del poder político. Cuando el gasto público se acerca o alcanza 50% del PBI se está violando el derecho de propiedad. Europa hoy es la prueba evidente de que cuanto más crece el gasto público menos crece la economía. Al respecto me van a permitir unos datos vigentes.
Nota: GP/PBI = Gasto Público/PBI; PBI = tasa de crecimiento anual. Cuando tiene un signo menos significa la caída del PBI en el período.
Creo que los datos anteriores son más que significativos. Y ahora pasando a nuestro continente tenemos que la Argentina ha dado un salto cuántico político político, al tener por primera vez en los último70 años un gobierno ni peronista ni radical. Esperemos que ello signifique el regreso a la libertad que garantiza la Constitución y Argentina vuelva a ser lo que fue. Argentina es un ejemplo para el mundo. Cuando se aplicó el sistema del Rule of Law dio un salto cuántico en la historia y paso de ser en 1853 uno de los países más pobres del mundo y a principios del siglo XX tenía un ingreso per cápita mayor que el de Alemania, Francia e Italia. Así mostró que el sistema es determinante y no la cultura. Cuando aplicó el sistema que como he dicho no es económico sino ético y político pasó por las cimas de la historia hasta que llegó Perón y lo destruyó. Aquí estamos esperando esperanzados por Macri.
(*) Armando Ribas. Abogado filósofo, escritor.
Fuente: Comunicación personal del autor.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Cuando la gente confía, no sale corriendo a comprar dólares

Por Aldo Abram (*)
https://www.youtube.com/watch?v=tMUhHpJNi-8
https://www.youtube.com/watch?v=sa9JOf3a1Cw
El economista de Libertad y Progreso, Aldo Abram, fue entrevistado por Ana Vainman en Íntimo Infonews y analizó el paquete de medidas que tomó el gobierno de Mauricio Macri en materia económica.
“Eran las medidas que estábamos esperando. Cualquier empresa que quiera importar ahora podrá hacerlo libremente”, sostuvo y afirmó que “muchas empresas estaban al borde de suspender personal por no poder adquirir sus insumos para fabricar”.
Recuperamos un derecho que jamás debieron habernos sacado. Si yo quiero comprar dólares ningún funcionario puede negármelo porque yo gané esa plata. Si un gobierno quiere que yo ahorre en pesos, no me tiene que obligar porque eso violenta mis derechos”, agregó.
(*) Aldo Abram. @AbramAldo Director Ejecutivo, Libertad y Progreso. Entrevista con Ana Vainman. Publicado por Libertad y Progreso el 18 de Diciembre de 2015
En el Canal Intimo Infonews:  https://www.youtube.com/watch?v=tMUhHpJNi-8 (Bloque I) y  https://www.youtube.com/watch?v=sa9JOf3a1Cw (Bloque II) 

Macri y el lado bueno de la fuerza (II)

Por José Benegas (*)
Varios artículos periodísticos coinciden en que Macri había procedido de este modo para “demostrar” o “construir” poder y afianzar su “gobernabilidad”. Lado oscuro de la fuerza en su máxima expresión. En mi libro “10 Ideas falsas que favorecen al despotismo. Las dictaduras del siglo XXI en las mentes de sus víctimas” explico la falacia de la “gobernabilidad” y por qué responde a una valoración anti republicana. Esa vía conduce al poder de Dark Sidious, no al de Skywalker. A este último lo debilita.
Este fue el modo en que Kirchner se hizo poderoso. A todos los políticamente correctos de entonces que se fumaban el 222 y entraban en éxtasis les pareció fantástico. Porque Kirchner para ellos era el vengador, el bueno luchando contra los malos menemistas. Construir poder era demostrar capacidad y falta de escrúpulos para aplastar y disciplinar a los demás. Pero como los demás eran malos (del ejército rebelde), estaba bien.
Dejemos de lado el problema ético y pensémoslo un momento desde el punto de vista de Macri como candidato a super poderoso, si eso es lo que se propone. Un consejo que le daría Maquiavelo es que no intente ser lo que no es. Macri no puede ser Kirhcner, no está dispuesto a redoblar la apuesta ni a romper todo para imponer su voluntad. Para nosotros si lo hiciera se convertiría en otro enemigo más, pero mi argumento acá es que no va a acrecentar su poder así sino a quedar en ridículo. La prueba es que pospuso los juramentos de los nuevos jueces en función del estúpido decreto 222. Lo doblegaron, pero no lo doblegaron de un modo en que se fortalezca volviendo al lado bueno de la fuerza, simplemente lo recondujeron hacia el lado oscuro bajo la forma Jedi platónica, por la que se nombran jueces buenos aunque sean socialistas y el poder limitado se define como auto limitado. La cama tendida por Sidious otra vez. Se quedó sin el triunfo a lo Kirchner y sin la recuperación de la fuerza que da la Constitución en sí.
El error político también lo comenté en No me Parece. Ahora quiero ir un poco más a fondo a modo de propuesta.
El tipo de fuerza del lado bueno es completamente diferente, no simplemente opuesta a la del lado oscuro. Consiste en la fuerza de la regla justa. El rule of law o estado de derecho obedece al principio de que hay algo que corresponde o no corresponde con independencia de la virtud del que decide, por encima de él; hay algo que nos es propio y algo que le es propio a los demás. Es la consagración del valor justicia en un sentido humano. No como la Verdad que conoce el filósofo rey de Platón, sino la propiedad privada, la libertad contractual, el orden jurídico interpretado racionalmente a través de la interacción social. Para ser más sencillo: la fuerza utilizada en modo defensivo. Ese poder no solo es “bueno” en un sentido real, sino que es mucho más poderoso que el del lado oscuro. El problema es que se lo suele renunciar.
La primera cosa que debilita al lado bueno de la fuerza que le serviría a Macri para ganar todas las pulseadas es la tentación del lado oscuro. Esta barbaridad que se acaba de mandar con los jueces en comisión lo ponen a buscar un poder de déspota que ni siquiera se ajusta a él. Luke se da cuenta de que si se deja llevar lo que tiene es una ilusión de poder, porque en realidad se está entregando a los fines de Sidious y poniéndose bajo su mando.
La segunda cosa es el canto de sirena del lado malo de la fuerza que consiste en tratar de criminal al lado bueno, bajo la forma de la demonización del derecho de defensa. La voluntad de controlar la criminalidad, es decir usar el lado bueno de la fuerza contra el oscuro, dado que definitivamente lo vence. O la de cerrar los medios fascistas usados por el gobierno anterior para disciplinar a la sociedad. O de hacer justicia con los grandes criminales para nos ser acusado por los del lado oscuro de “vengativo”.
La tercera cosa son los Jedi platónicos. Esos están todo el tiempo creando “obligaciones” que controlan el uso justo de la fuerza o lo hacen ver como agresivo y lo embarcan en cruzadas inútiles, aún cuando en los momentos críticos no distinguen el bien del mal. Están demasiado extasiados calificando de buenos y malos a los demás y poniéndose a sí mismos por encima.
Macri puede perfectamente llevar adelante sus batallas siguiendo el sentido constitucional. Esto es válido para la economía y para la política. Las estratagemas que usó Kirchner no le sirven para nada. Su economía se hará fuerte y poderosa si no la quiere conducir ni como policía malo ni como policía bueno. Su gobierno se hará fuerte si no quiere comprarle al lado oscuro unos resortes que no necesita y se apoya en el valor que hace fuerte a los gobiernos republicanos, que es la justicia. Justicia que va más allá de la función judicial específica, todo su gobierno puede adquirir la fuerza de hacer lo que el tipo de legalidad republicana hace que es dar a cada uno lo suyo.
Esto no tiene que ser interpretado en el sentido de pulcrismo, que es esa manía de sacrificar lo posible en función de lo imposible. El caso del que para escapar del campo de concentración soborna al guardia, lo que está perfectamente justificado dadas las alternativas. El pulcrismo actúa como si el ideal estuviera disponible en todo momento y no hubiera que sacrificar nunca nada para lograrlo. Si la alternativa es permanecer en el campo de concentración o el soborno, la respuesta es clara. Lo que no es válido es falsear las emergencias y suponer porque si que si alguien pisotea la constitución está por ese solo hecho salvándonos de algún fantasma.
No es una propuesta para evitar las aproximaciones sucesivas cuando sean necesarias. Ningún criterio general nos exime de hacer el juicio particular ni mucho menos de equivocarnos al hacerlo. Lo que postulo es que el poder de la maldad por maldad es el camino equivocado. Tienen que obedecerme porque soy malo como hacía Kirchner con gran eficacia, lo llevaría a su destrucción y será el el recordado como el representante del mal en la historia. Con más razón si lo hace para después ser bueno. El ABC de la épica de Star Wars.
Así como se puede usar el nombramiento en Comisión para la Corte en casos en que no vale la pena preocuparse por otra cosa, como por ejemplo que nos quedemos sin Corte de un día para el otro, no siempre el lado bueno tiene a su disposición una vía ideal. De lo que se trata es no confundir el uso de la emergencia, con la utilidad de la emergencia para imponerse. Es esa es la victoria de Sidious. Entiéndase bien, no hablo sólo de la victoria moral, sino de la victoria política.
Que la fuerza lo acompañe don Mauricio
(*) José Benegas. Abogado, escritor, periodista y analista político. Publicado en su blog personal "No me parece" el 18 de Diciembre de 2015

Macri y el lado oscuro de la fuerza (I)

Por José Benegas (*)
Este post no contiene spoilers sobre Star Wars, si sobre la Argentina, una película que ya vi varias veces. Voy a analizar las implicancias del episodio del envío de los jueces en comisión a la Corte en la definición del tipo de poder y de gobierno que será el de Macri. Pero primero necesitamos hacer un poco de memoria.
En el 2003 cuando todos estaban encantados con la “construcción de poder” de Nestor Kirchner, el pingüino entretuvo a su audiencia políticamente correcta con un decreto que lleva el número 222 de ese año. No se si alguien más lo criticó, en mi caso lo hice con todos los medios a mi alcance. No porque sea adivino, simplemente me atuve entonces y me atengo ahora, al manual de instrucciones de una república no solo en lo que tiene de reglamentario, sino en su espíritu. También soy conciente de que la república platónica no es compatible con la república liberal, esto quiere decir que no es cuestión de tener prohombres a cargo, sino de tener libertad. Así funciona una república liberal con división de poderes.
Distribuir el poder entre sabios no tiene ningún sentido, lo que hay que hacer con ellos es permitirles tomar todas las decisiones por nosotros. Guiarnos hacia el Gran Puerto que solo ellos ven.
En la etapa de civilización de la república liberal se aprendió que eso es una falacia. Por lo tanto los jueces tienen que saber de derecho únicamente para defender la libertad. Los jueces que saben de “derecho” para defender al estado, son inaceptables aunque se hubieran sacado 10 y tengan colecciones de medallas de oro.
Claro que me van a decir que no todos comparten ese ideal de libertad y república. Correcto, lo estúpido es hacer como que ni siquiera existiera el dilema, al menos para que nos enteremos de que estamos eligiendo amos bien formados, en lugar de taparlo todo con un mando de curriculums en nombre de una “independencia del poder judicial” que no tendría sentido alguno. Eso nos permitiría entrar en el debate acerca de para qué se necesita división de poderes en un gobierno de gente que sabe hasta cómo debe cotizar el dólar o cree que disponer que hay un derecho a una heladera es gratis, porque las heladeras están ahí, provistas por la naturaleza.
Ya voy a llegar a Macri y al lado oscuro si me tienen paciencia, pero es necesario ordenar algunas cosas primero.
El decreto 222 era la promesa a los Carrió, Oyhanarte, Sabsay, de los Beliz/Kirchner de que se iba a voltear a una Corte de gente sin buenas notas, por otra de medallas de oro. Justo lo que consume la república platónica con gran provecho para el lado oscuro que se muere de risa mientras lo alimentan. El decreto 222 fue un medio para tapar la naturaleza de crimen contra la república de deshacerse de una Corte que pensaba defender el derecho de propiedad en la cuestión del corralito y que, como sus antecesoras, había considerado cumplidos los efectos de las llamadas leyes de obediencia debida y punto final de Alfonsín. Que, por lo tanto, los casos que habían sido resueltos en base a ellas no eran revisables.
Pero cómo iba yo a convencer de este engaño a Carrió y compañía, si la república platónica también estaba encantada con hacer posible la causa de los “derechos humanos” (concepto que incluye cualquier cosa  a esta altura del partido), que era una justicia tan platónica que justificaba cualquier tipo de medio. Nuestro Palpatine no tenía ni un pelo de zonzo, sabía que los conducía directo a convalidar sus propósitos meramente criminales. Sin el platonismo Jedi no hay Imperio.
El decreto 222 representa por lo tanto la lucha del bien contra el mal, donde el bien está siendo conducido por el mal y se olvida de que la cuestión de los medios utilizados es un gran indicio de cuál es el fin. Un bien ajeno por completo al propósito de una república liberal, cuyo valor es la libertad y que requiere independencia judicial mucho más que sabiduría técnica de un derecho que pueda responder a cualquier filosofía.
Pero como Palpatine no tenía suficiente se rió aún más de los Jedi con malos libros. Hablaban de espíritu republicano porque el presidente se auto limitara, lo que equivale a decir voy a ser bueno; esto es, la comprobación de que no responde a ningún límite sino a sí mismo. Dicho de otra forma, el carácter de “auto”, excluye el concepto republicano de “límite”. Tan sencillo de entender y tan fácil de tapar en el medio del platonismo donde lo que prima es la “virtud” y no el contrapeso. Límite es que el presidente no pueda, no que no quiera.
Pero ni siquiera respetó eso, con la complicidad de su lugarteniente Jedi Beliz ignoró por completo las objeciones que se presentaron a varios de sus candidatos. En lugar de abrir una instancia de comprobación o discusión sobre las tachas a los aspirantes, las compensó a su modo con otras cartas que hablaran bien de ellos mandadas por sus lacayos. Una farsa completa.
Los Jedi platónicos tan encantados con su dictadura buena y tan comprometidos con ella, hasta el día de hoy siguen diciendo que Kirhcner armó una Corte “de lujo” y los que ya sienten un poco de vergüenza de decirlo, siguen enarbolando el decreto 222 como si representara la quintaesencia del nombramiento republicano de jueces. A ver, muestren sus notas, a eso se reduce para ellos el republicanismo, así les cambiaron a Reposo por Gils Carbó, pero una ley de la vida dice: nunca aprenderán.  Ahora viene Macri.
El presidente Macri decidió suspender la jura de sus candidatos a ministros de la Corte enviados “en comisión” y someter los pliegos al procedimiento de esa estafa con forma de decreto 222, con la anuencia de los Jedi que siguen trabajando para el lado oscuro de la fuerza sin enterarse. Después de muchos años se dieron cuenta de que Palpatine era Darth Sidious, pero no se enteran de la diferencia entre el imperio y la república.
El problema no es la falta de uso del decreto 222, sino la violación a la independencia del Poder Judicial designando jueces sin control del senado, no sin auto control y excelencia académica (tantas veces sinónimo de capacidad de codazo). Después vendrá mi propuesta sobre el verdadero lado bueno de la fuerza, no representado ni por Palpatine, ni por los Jedi de la virtud platónica. Star Wars debió enseñarnos que ambas cosas nos llevan al mismo lugar, pero no ocurrió aún.
En el tercer día de su mandato Mauricio Macri envió en comisión a estos dos jueces a la Corte por decreto, invocando al lado oscuro en nombre del lado bueno creyendo que con eso heredaría un poco de la impunidad de Kirchner. Terminó cediendo en nombre de ese lado bueno que es completamente funcional al lado oscuro. Lo fundamental es que se equivocó acerca de cuál es la fuerza que tiene disponible y que de verdad termina con el lado oscuro. De eso se trata este artículo, pero viene un poco más adelante.
El primer error es interpretar la Constitución despojada por completo de su sistema de valores. Este sistema no tiene que ver con el bien en estado puro como pretenden los Jedi, que es la antesala del mal en estado puro. Se trata de una superación secular de toda épica y la consagración de la libertad mediante el límite al poder.
Muchos liberales incluso se hicieron Jedi. Algunos hace rato, otros van entrando, candidatos a ser atraídos por Palpatine. Entonces como se trataba del Luke Skywalker de los globos amarillos, se metieron en la guerra épica olvidando el objetivo. Algunos puntitos para resumir lo ya escrito en NO ME PARECE al respecto.
El artículo 99, inc 19 de la Constitución habla de la facultad del presidente de nombrar a los empleados que requieran acuerdo del senado en comisión, si el Congreso estuviera en receso.
Los jueces de la Corte se designan a propuesta del presidente, con acuerdo del senado.
Listo, dijeron los Jedi, incluida la mayoría de los liberales que conozco, la causa del bien tiene como continuar. Luke puede es sinónimo de Luke debe, máxime cuando seguro esta operación es para parar algún ataque del imperio. “Siento vuestro odio” parecía decir Darth Sidious mientras les hacía comer su manzana brillante.
El silogismo está mal construido porque olvida premisas, pero lo peor de todo es que todos esos liberales embriagados por la épica del momento, estarían dispuestos a apoyar sin juicio crítico a una Constitución en la que los jueces pudieran ser nombrados a gusto y placer por un año casi por el poder ejecutivo. En el caso de los no liberales este universo de apoyos estaba constituido por adoradores del decreto 222 y de los jueces en comisión al mismo tiempo.
Don Sidious tenía mucho contenido platónico para encantar. Por ejemplo las peores costumbres de la vida constitucional norteamericana, como el New Deal y las aberraciones hechas por Roosevelt en la justicia para imponerlo. Al final ¿tenían razón los que decían “todos somos keynesianos”?
Contaba también con la anuencia de muchos “constitucionalistas”, entre cuyas páginas se pueden encontrar diatribas contra el concepto de derecho de propiedad y convalidación a todo tipo de actos que se dan de patadas con la supremacía de la libertad individual. Pero en estos casos la falacia de autoridad funciona. Es la invocación a la doctrina sin juicio crítico. La doctrina sin juicio crítico por si sola no vale nada. No van a encontrar “constitucionalistas” que hayan escrito contra el decreto 222, casi no hay que protestaran por el modo en que se echó a la Corte que había en el 2003 (incluso la llamarán “menemista” como indicación de que no existe el problema), salvo los que directamente actuaban como defensores.
Salvado eso, las premisas que le faltan al silogismo son la filosofía republicana liberal que hay detrás de todo el sistema constitucional, el concepto de independencia del poder judicial y el carácter vitalicio de la función mientras dure la buena conducta. Esto es ahora hasta los 75 años.
La Constitución no es un manual de instrucciones de una licuadora, sino de un proyecto político. No es que sea bueno que sea así, sino que es así, funciona así, prescribe así; en ese solo sentido. Lo opuesto es ilegal, para los que se preguntaban por la legalidad. La legalidad empieza por la constitución tal cuál es, no vaciada de valores. Tampoco se la puede interpretar en una parte aislada, sin considerar el conjunto. No se puede suponer que se contradice, debe integrarse hasta para conocer el sentido de sus palabras. No es el diccionario nada más lo que permite suponer qué quiere decir empleados, es todo el sistema como un todo. El contexto da sentido incluso a las acepciones del diccionario.
Para los liberales va esta línea: si se la pudiera interpretar de otra forma, deberíamos derogarla o inclusive desobedecerla. Me sorprende en la trampa que los hizo caer Sidious a muchos.
Las interpretaciones de googleadores llegaron a decir que el artículo 110 de la Constitución confirmaba la constitucionalidad de la medida. El artículo en cuestión dice lo siguiente:
“Los jueces de la Corte Suprema y de los tribunales inferiores de la Nación conservarán sus empleos mientras dure su buena conducta, y recibirán por sus servicios una compensación que determinará la ley, y que no podrá ser disminuida en manera alguna, mientras permaneciesen en sus funciones”.
Dice “empleos” y se quedaron felices. Eso quiere decir que el inciso 19 del artículo 99 cuando se refiere a los cargos que puede llenar el presidente de esa forma, incluye a estos “empleados”.
Primero la lógica. Es perfectamente coherente con el sistema en sí que el presidente pueda resolver la cuestión de los embajadores, por ejemplo, durante el receso y de modo provisorio. El carácter de empleado es el de empleado a su cargo, a sus órdenes. Choca mucho en cambio con ese sistema de valores que esos empleados sean los mismos que tienen un “empleo” en el artículo principal que define la independencia del Poder Judicial. Daría lugar a alguna duda el presidente del Banco Central, pero dejemos eso porque el Banco Central en sí es un engendro constitucional que no vamos a desentrañar ahora.
Segundo la historia: Se hizo en los Estados Unidos a partir de un momento nefasto de su vida Constitucional, se rompió una barrera y ellos todavía no tuvieron a Sidious (bueno, eso no se). En la Argentina se usó después de Pavón y lo usó Alfonsín que tenía una corte completa sin acuerdo. También desde la perspectiva histórica tenemos que entender que en 1853 reunir al Congreso en extraordinarias llevaba meses, hoy es casi inmediato. Necesariamente tiene el procedimiento de la comisión para todos los casos un sentido de urgencia.
Tercero. Las interpretaciones flexibles son posibles, están en armonía con la Constitución, pero para salvaguardar sus valores, no para apartarse de ella o facilitarle los propósitos al gobierno, por más que sea el de Skywalker. Si mañana cae un meteorito y nos quedamos sin Corte, nombrar jueces provisorios en comisión parece ser una salida razonable, que es mejor que la única alternativa posible que es no tener Corte. La flexibilidad debe ser pro constitucional, no para salteársela.
Cuarto, la propia letra del artículo 110, en armonía con lo anterior. Dispone el carácter vitalicio del “empleo” (ahora hasta los 75 años). Los jueces en comisión no tienen ese resguardo, carecen de la misma independencia que los demás. Pueden durar un año, pueden ser rechazados por el senado por las razones más diversas y además dependen de la voluntad del presidente de mantener su nominación y para sostener que no habría que abrir una gran discusión. Están a tiro de ambos poderes competitivos de su función. Repito, no es que esto “no estaría bien”, es que es contrario a la Constitución como lo que es, un todo con un proyecto político determinado.
En abril de este año la Corte rechazó la lista de conjueces elaborada por el gobierno del imperio, entendiendo que el acuerdo del senado era una garantía fundamental de independencia que tenían los ciudadanos. Lo mismo cabe decir en este caso. Los conjueces sólo pueden ser jueces que ya tengan acuerdo para otros cargos, porque eso indica que no pueden perder los cargos que ya tenían por el contenido políticamente inconveniente de algún voto. Están libres de la represalia.
Quinto, las consecuencias. Lo que unos hacen de Jedi los otros lo hacen de Sith, tan sencillo como eso. Voy a adelantarme a definir al lado bueno de la fuerza en el sentido de que las cosas están bien hechas o mal hechas, no en función de que las hagan los buenos o los malos o con buenas o malas intenciones. Esa es también la clave de la fuerza de ese lado. Una fuerza completamente diferente en su esencia. A partir de este acto lamentaremos eternamente tener otro gobierno como el anterior dispuesto a usar esta nueva “alternativa” que se le presentará gracias al ejercito Jedi ¿Imaginan lo que será eso?
El populismo consiste en sacrificar el largo plazo en función del corto. Sidious les hizo pisar el palito, están muy cerca de vestirse de negro.
Sexto: Jueces no comprometidos con la libertad individual, máximo saliendo de un despotismo brutal, no vale la pena nombrar bajo ningún procedimiento.
Si fuera presidente bajo ningún concepto propondría un juez que no sea estrictamente liberal. No porque con eso responda a mi criterio, sino porque es el modo de no responder a ningún criterio. Cualquier contenido acerca de cosas que deben imponerse desde el poder, cualquier contenido socialista, hace que un juez falle en su propio favor  y en favor del estado y no en el de justicia de la solución. No hay vía intermedia posible en este asunto.
Ahora si, lo prometido. (Ver el siguiente artículo: "Macri y el lado bueno de la fuerza")
(*) José Benegas. Abogado, escritor, periodista y analista político. Publicado en su blog personal "No me parece" el 18 de Diciembre de 2015

Chau cepo, no te vamos a extrañar

Por Iván Carrino (*)
Los gobiernos de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner se caracterizaron por el fuerte sesgo intervencionista de su política económica. El intervencionismo no solo se destaca por creer que el estado debe manejar la economía, sino también porque, frente a cada fracaso de su política, da un nuevo paso hacia un mayor grado de intervención.
Precisamente esto es lo que pasó con el cepo cambiario. En 2011 la inflación promedió el 25% anual y, previendo una continuidad del gobierno de Cristina, la gente se volcó a comprar dólares para preservar su patrimonio de lo que serían más años de alta inflación y destrucción del poder adquisitivo de la moneda. Frente a esta situación, en lugar de corregir el rumbo, Cristina Fernández decidió intervenir todavía más y lanzó el cepo cambiario, que fijó un precio arbitrario para el dólar y restringió sobremanera el acceso al mismo.
Lo primero reprochable del cepo fue su dudosa legalidad, debido a que atacó la propiedad privada de todos nosotros cuando quedó expresamente prohibido comprar dólares para atesoramiento. En este sentido, era curioso que algunos funcionarios del gobierno señalaran que el dólar del mercado negro era ilegal cuando, en realidad, lo ilegal era el régimen cambiario que habían inventado.
El segundo punto censurable del cepo cambiario fue su efecto sobre la economía. Es que el control de cambios no es otra cosa que un control de precios aplicado al dólar. Así, al igual que el resto de los controles, no solo no fue efectivo para controlar el precio de la divisa yanqui, sino que trajo aparejado un sinfín de problemas adicionales.
El cepo cambiario fue un fracaso absoluto en su afán por cuidar el precio del dólar. Durante su vigencia, en el mercado “oficial”, el billete verde pasó de $ 4,40 a $9,8, un aumento del 123%. Sin embargo, en el mercado paralelo, donde no existían restricciones para la compra y la venta, se disparó un 230%. Por otro lado, en el mismo período nuestro país fue el que más reservas internacionales perdió de toda la región, superando los USD 20.000 millones.
Además de su incapacidad para evitar la devaluación y cuidar las reservas, el cepo creó una serie de problemas adicionales.
El sector inmobiliario colapsó, ya que se trata de un mercado dolarizado y sin dólares no pudo seguir su operatoria normal. Las exportaciones se desplomaron, dado que el dólar oficial constituía un verdadero impuesto a las ventas externas. Por otro lado, al tiempo que condenaba a todos a ahorrar en una moneda que se depreciaba día a día, subsidió el consumo de lujo, lo que se evidenció en las visitas de argentinos a Miami curiosamente celebradas por Cristina Fernández de Kirchner.
Pero así como el dólar barato fijado por el gobierno fomentó el turismo en el exterior, también generó un aliento para las importaciones, frente a lo que el gobierno decidió intervenir nuevamente, frenándolas con todo tipo de trabas burocráticas.
El resultado fue el estancamiento de la economía. Sin incentivos para producir y exportar, y sin insumos importados para fabricar para el mercado interno, la economía argentina languideció por años, y solo se salvó de que crezca el desempleo por la “generosa” política de contratación pública y el efecto de desmotivación de quienes buscan trabajo, algo que no es motivo de festejo.
En este contexto, la eliminación del cepo cambiario se convierte en el mejor anuncio económico  de los últimos 5 años.
Claro que esta medida tendrá ganadores y perdedores, pero entre los perdedores se encontrarán todos aquellos que (como los compradores de “dólar ahorro” o algunos importadores con los contactos adecuados) tenían el privilegio de acceder al mercado oficial de cambios.
Los ganadores serán los que producen, tanto para vender en el extranjero como para vender en el país. Por otro lado, también será beneficiada la inversión extranjera, un bien que el kirchnerismo convirtió en escaso en los últimos años pero que tan necesario es para el desarrollo. Por último, se beneficiarán todos los que antes no podían comprar dólares, aunque deberán pagar un precio realista por él.
La medida del fin del control de cambios y la liberación del precio del dólar se suma al anuncio del Banco Central respecto de que se ocupará principalmente de bajar la inflación. Todos estos son indicios de un bienvenido y esperado proceso de normalización de la economía argentina.
Igualmente, es claro que estas son solo algunas de las bombas que el kirchnerismo dejó y que había que desactivar. Todavía queda la batalla más difícil: la del déficit fiscal y el gasto público, los verdaderos responsables de todos estos desequilibrios.
Esperemos que, con la misma convicción con la que eliminaron el cepo ayer, encaren el problema fiscal. Solo así el país tendrá oportunidad de crecer de manera sostenible y soñar con ser parte del club de los desarrollados.
(*) Iván Carrino. Editor del Diario del Lunes. Publicación de Inversor Global el 18 de Diciembre de 2015

jueves, 17 de diciembre de 2015

La sana competencia

Por Libertad y Progreso (*)
(*) Libertad y Progreso es un centro de investigación en políticas públicas creado a partir de la fusión entre CIIMA, Foro Republicano y Futuro Argentino. Nos unimos para formar un centro de pensamiento crítico e investigación aplicada a resolver los problemas de la ciudadanía, promoviendo los valores y principios de la República Representativa Federal.
Somos una fundación sin fines de lucro, privada e independiente de todo grupo político, religioso, empresarial o gubernamental. No aceptamos dinero del Estado. Nuestros fondos provienen únicamente de aportes individuales de personas, fundaciones y empresas comprometidas con el futuro del país. Video efectuado con el aporte de la Lic. Gloria Alvarez

La libertad económica debería ser la primera prioridad para Macri

Por Libertad y Progreso (*)
Entrevista a James Robert de la Fundación Heritage viajó a la Argentina para vivir de primera mano el reciente cambio de Gobierno y participar de un seminario de la Fundación Libertad y Progreso.
El investigador de la Heritage Foundation James Roberts señaló que Argentina debe resolver su disputa con acreedores internacionales
Argentina se ubicó cerca del final de tabla del Índice de Libertad Económica de 2015, elaborado todos los años por la Fundación Heritage, con sede en Washington. Apenas por encima de Cuba y Venezuela. Tras las elecciones presidenciales que consagraron al opositor Mauricio Macri, James Roberts, investigador de la Fundación Heritage para la Libertad Económica y el Crecimiento, viajó a Buenos Aires para conocer, de primera mano, la llegada de un nuevo Gobierno, que promete terminar con la política de intervencionismo adoptada por los Kirchner.
PanAm Post habló con Roberts sobre la relación entre libertad económica y progreso. Además, opinó sobre qué debería hacer el presidente electo Macri para achicar el gigante déficit fiscal que hereda del Gobierno de Cristina Kirchner.
¿Cuál es la responsabilidad de los Kirchner en la caída libre de la economía Argentina?
Bueno, no está en nosotros juzgar a otros países. La razón por la que elaboramos nuestro índice es para promover los ideales de la libertad económica, porque pensamos que esos principios funcionan en todo el mundo.
Nuestro índice busca generar debates, promover la discusión de necesarias reformas de políticas, y mostrar los resultados. Dejamos que los datos hablen por sí mismos.
Desafortunadamente, bajo estas políticas de los últimos 12 años, Argentina se ha deteriorado pronunciadamente. Argentina está entre los últimos del mundo. Venezuela y Cuba están sólo un poco peor, pero no mucho. Por eso estamos ante una situación muy mala.
No creo que el presidente Macri dedique mucho tiempo a señalar a los culpables. Si se hubiesen cometido delitos y corrupción, los fiscales y el sistema judicial deberán ir hacia donde [las investigaciones] los lleven. Por lo que he visto hasta ahora, él ha adoptado un enfoque positivo, optimista y con miras al futuro.
Puedes ver lo que ocurrió durante los años de los Kirchner: una gran pérdida en materia de derechos de propiedad, que también son una señal de una pobre calidad del Poder Judicial. Además, hubo un importante aumento en el gasto público, y por lo tanto una calificación más baja [en el índice], porque hay menos dinero disponible para el sector privado.
Más allá de eso, hubo poca estabilidad económica y, obviamente, problemas monetarios y con la inflación: una gran caída en la libertad para invertir y libertad en el sector financiero.
¿Qué le diría a los populistas que demonizan la libertad económica, equiparando una mayor libertad con el desempleo?
Yo les diría a esa gente que [el desempleo] probablemente ocurra de todas maneras. Esta no es una situación sostenible.
No puedes continuar con este tipo de déficits, imprimiendo dinero, jugando con las estadísticas sobre la inflación, y tácticas muy opresivas contra el sector privado. No es sostenible. Podrás tener miedo de perder tu trabajo, pero todas maneras probablemente lo terminarás perdiendo.
Esto es parte de un ajuste a las mecánicas del mercado. En el largo plazo habrá mayores oportunidades, y la gente va a querer dejar trabajos con salarios bajos, por otros mejores.
¿Quién gana en una economía de libre mercado?
Los que se esfuerzan trabajando, los innovadores y emprendedores. No los amigotes del poder o los sindicatos proteccionistas, quienes imponen estrictas regulaciones laborales.
Hay una cuestión esencial sobre la dignidad en el trabajo. Es importante para los seres humanos trabajar y sentir que están produciendo y sosteniendo a su familia.
(*) Libertad y Progreso es un centro de investigación en políticas públicas creado a partir de la fusión entre CIIMA, Foro Republicano y Futuro Argentino. Nos unimos para formar un centro de pensamiento crítico e investigación aplicada a resolver los problemas de la ciudadanía, promoviendo los valores y principios de la República Representativa Federal. Artículo publicado el 11 de Diciembre de 2015

El antecedente de los conjueces para juzgar la constitucionalidad de los nombramientos en comisión

Por José Benegas (*)

Malabares tendría que hacer la Corte para convalidar la designación de jueces en comisión sin acuerdo del senado, teniendo en cuenta el fallo de abril de este año por el que declara la nulidad de la lista de conjueces elaborada por el Poder Ejecutivo para integrar el tribunal. El fundamento fue justamente la falta de acuerdo del senado, considerado en la sentencia un requisito que “es uno de los pilares esenciales del sistema de división de poderes sobre el que se asienta la República”. Si ya dijo por unanimidad que el Poder Ejecutivo no puede designar conjueces que intervienen en ocasiones particulares, que es lo menos, tampoco, con la misma lógica, podría hacerlo con unos con vocación de permanentes. Se trata del mismo principio.
Los conjueces, por lo tanto, tendrían que ser nombrados entre quienes ya son jueces y cuentan con el acuerdo del senado. De ser coherente la Corte, algo por lo que nunca hay que poner las manos en el fuego, tendría que decir lo mismo respecto de los jueces nombrados en comisión.
(*) José Benegas. Abogado, escritor, periodista y analista político. Artículo publicado en su blog personal "No me parece" el 17 de Diciembre de 2015

Designación en comisión de dos jueces para la Corte Suprema

Por Jorge Gentile (*)
Estando en receso el Congreso de la Nación (lo que ocurre todos los años entre el 1° de diciembre y el 28 o 29 de febrero del próximo año), el presidente de la República, Mauricio Macri, dictó el Decreto 83 que dispone:
Art. 1°: Desígnense como Jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación a los Doctores Carlos Fernando Rosenkrantz (Documento Nacional de Identidad 13.031.536) y Horacio Daniel Rosatti (Documento Nacional de Identidad 12.696.450), en los términos del artículo 99, inciso 19, de la Constitución Nacional.
Art. 2°: Encomiéndese al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos la inmediata implementación del procedimiento previsto en el Decreto N° 222/03, a los fines de la oportuna designación de los Doctores Carlos Fernando Rosenkrantz y Horacio Daniel Rosatti en calidad de Jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, conforme a las previsiones del artículo 99, inciso 4, de la Constitución Nacional.
Art. 3°: Comuníquese, publíquese, dese a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese.
Mauricio Macri. — Marcos Peña. — Germán C. Garavano.
Mi opinión es que:
1. El Decreto se funda en el artículo 99 inciso 4 y 19 de la Constitución Nacional, por lo que es constitucional.
2. Cuando el inc. 19 del Art. 99 habla de que el presidente puede “llenar vacante de los empleos”; se refiere a jueces – de todas las instancias-; embajadores, ministros plenipotenciarios, encargados de negocios y a oficiales superiores de las fuerzas Armadas.
3. La designación en comisión dura hasta que terminan las sesiones ordinarias del Congreso, el 30 de noviembre de 2016; y si hubiere prórroga hasta la fecha que ella termine. El Congreso puede no prestar el acuerdo a estos jueces o, incluso, rechazar las designaciones hechas en el decreto.
4. El uso de esta facultad presidencial no ha sido utilizada para la designación de integrantes de la Corte Suprema, salvo cuando en 1862 se designó la primera Corte Suprema, y luego, para nombrar a jueces inferiores.
5. No se trata de un decreto de necesidad y urgencia (DNU), como equivocadamente se ha dicho, porque no dispone sobre “disposiciones de carácter legislativo”, no fue aprobado en reunión de gabinete y no está firmado por todos los ministros del Poder Ejecutivo (Art. 99 Inc. 3 CN).
6. La constitucionalidad de las designaciones, será ratificada cuando el presidente de la Corte Suprema le tome juramento a los designados en comisión (artículo 112 CN).
7. El decreto pone en marcha el procedimiento para que se designe definitivamente, con el correspondiente acuerdo del Senado, a los que por ahora son designados en comisión.
8. Recordando que el gobierno no tiene mayoría en el Senado, con esta iniciativa, el presidente pone en marcha una negociación política para la integración definitiva de la Corte, que por ahora tiene cinco miembros, y que, según se desarrolle en la misma, no habría que descartar que se pueda aumentarse ese número por una ley, lo que ampliaría el margen de la negociación.
9. Sería bueno que la Corte se componga de siete miembros.
10. Lo que sigue es iniciar la reforma del Poder Judicial de la Nación, algo que es a todas luces imprescindible.
(*) Jorge Gentile es profesor emérito de la UNC, profesor catedrático de Derecho Constitucional en la UCC y fue diputado de la Nación. Artículo publicado por la Revista Criterio el 17 de Diciembre de 2015