viernes, 18 de diciembre de 2015

Macri y el lado bueno de la fuerza (II)

Por José Benegas (*)
Varios artículos periodísticos coinciden en que Macri había procedido de este modo para “demostrar” o “construir” poder y afianzar su “gobernabilidad”. Lado oscuro de la fuerza en su máxima expresión. En mi libro “10 Ideas falsas que favorecen al despotismo. Las dictaduras del siglo XXI en las mentes de sus víctimas” explico la falacia de la “gobernabilidad” y por qué responde a una valoración anti republicana. Esa vía conduce al poder de Dark Sidious, no al de Skywalker. A este último lo debilita.
Este fue el modo en que Kirchner se hizo poderoso. A todos los políticamente correctos de entonces que se fumaban el 222 y entraban en éxtasis les pareció fantástico. Porque Kirchner para ellos era el vengador, el bueno luchando contra los malos menemistas. Construir poder era demostrar capacidad y falta de escrúpulos para aplastar y disciplinar a los demás. Pero como los demás eran malos (del ejército rebelde), estaba bien.
Dejemos de lado el problema ético y pensémoslo un momento desde el punto de vista de Macri como candidato a super poderoso, si eso es lo que se propone. Un consejo que le daría Maquiavelo es que no intente ser lo que no es. Macri no puede ser Kirhcner, no está dispuesto a redoblar la apuesta ni a romper todo para imponer su voluntad. Para nosotros si lo hiciera se convertiría en otro enemigo más, pero mi argumento acá es que no va a acrecentar su poder así sino a quedar en ridículo. La prueba es que pospuso los juramentos de los nuevos jueces en función del estúpido decreto 222. Lo doblegaron, pero no lo doblegaron de un modo en que se fortalezca volviendo al lado bueno de la fuerza, simplemente lo recondujeron hacia el lado oscuro bajo la forma Jedi platónica, por la que se nombran jueces buenos aunque sean socialistas y el poder limitado se define como auto limitado. La cama tendida por Sidious otra vez. Se quedó sin el triunfo a lo Kirchner y sin la recuperación de la fuerza que da la Constitución en sí.
El error político también lo comenté en No me Parece. Ahora quiero ir un poco más a fondo a modo de propuesta.
El tipo de fuerza del lado bueno es completamente diferente, no simplemente opuesta a la del lado oscuro. Consiste en la fuerza de la regla justa. El rule of law o estado de derecho obedece al principio de que hay algo que corresponde o no corresponde con independencia de la virtud del que decide, por encima de él; hay algo que nos es propio y algo que le es propio a los demás. Es la consagración del valor justicia en un sentido humano. No como la Verdad que conoce el filósofo rey de Platón, sino la propiedad privada, la libertad contractual, el orden jurídico interpretado racionalmente a través de la interacción social. Para ser más sencillo: la fuerza utilizada en modo defensivo. Ese poder no solo es “bueno” en un sentido real, sino que es mucho más poderoso que el del lado oscuro. El problema es que se lo suele renunciar.
La primera cosa que debilita al lado bueno de la fuerza que le serviría a Macri para ganar todas las pulseadas es la tentación del lado oscuro. Esta barbaridad que se acaba de mandar con los jueces en comisión lo ponen a buscar un poder de déspota que ni siquiera se ajusta a él. Luke se da cuenta de que si se deja llevar lo que tiene es una ilusión de poder, porque en realidad se está entregando a los fines de Sidious y poniéndose bajo su mando.
La segunda cosa es el canto de sirena del lado malo de la fuerza que consiste en tratar de criminal al lado bueno, bajo la forma de la demonización del derecho de defensa. La voluntad de controlar la criminalidad, es decir usar el lado bueno de la fuerza contra el oscuro, dado que definitivamente lo vence. O la de cerrar los medios fascistas usados por el gobierno anterior para disciplinar a la sociedad. O de hacer justicia con los grandes criminales para nos ser acusado por los del lado oscuro de “vengativo”.
La tercera cosa son los Jedi platónicos. Esos están todo el tiempo creando “obligaciones” que controlan el uso justo de la fuerza o lo hacen ver como agresivo y lo embarcan en cruzadas inútiles, aún cuando en los momentos críticos no distinguen el bien del mal. Están demasiado extasiados calificando de buenos y malos a los demás y poniéndose a sí mismos por encima.
Macri puede perfectamente llevar adelante sus batallas siguiendo el sentido constitucional. Esto es válido para la economía y para la política. Las estratagemas que usó Kirchner no le sirven para nada. Su economía se hará fuerte y poderosa si no la quiere conducir ni como policía malo ni como policía bueno. Su gobierno se hará fuerte si no quiere comprarle al lado oscuro unos resortes que no necesita y se apoya en el valor que hace fuerte a los gobiernos republicanos, que es la justicia. Justicia que va más allá de la función judicial específica, todo su gobierno puede adquirir la fuerza de hacer lo que el tipo de legalidad republicana hace que es dar a cada uno lo suyo.
Esto no tiene que ser interpretado en el sentido de pulcrismo, que es esa manía de sacrificar lo posible en función de lo imposible. El caso del que para escapar del campo de concentración soborna al guardia, lo que está perfectamente justificado dadas las alternativas. El pulcrismo actúa como si el ideal estuviera disponible en todo momento y no hubiera que sacrificar nunca nada para lograrlo. Si la alternativa es permanecer en el campo de concentración o el soborno, la respuesta es clara. Lo que no es válido es falsear las emergencias y suponer porque si que si alguien pisotea la constitución está por ese solo hecho salvándonos de algún fantasma.
No es una propuesta para evitar las aproximaciones sucesivas cuando sean necesarias. Ningún criterio general nos exime de hacer el juicio particular ni mucho menos de equivocarnos al hacerlo. Lo que postulo es que el poder de la maldad por maldad es el camino equivocado. Tienen que obedecerme porque soy malo como hacía Kirchner con gran eficacia, lo llevaría a su destrucción y será el el recordado como el representante del mal en la historia. Con más razón si lo hace para después ser bueno. El ABC de la épica de Star Wars.
Así como se puede usar el nombramiento en Comisión para la Corte en casos en que no vale la pena preocuparse por otra cosa, como por ejemplo que nos quedemos sin Corte de un día para el otro, no siempre el lado bueno tiene a su disposición una vía ideal. De lo que se trata es no confundir el uso de la emergencia, con la utilidad de la emergencia para imponerse. Es esa es la victoria de Sidious. Entiéndase bien, no hablo sólo de la victoria moral, sino de la victoria política.
Que la fuerza lo acompañe don Mauricio
(*) José Benegas. Abogado, escritor, periodista y analista político. Publicado en su blog personal "No me parece" el 18 de Diciembre de 2015