martes, 21 de junio de 2016

Sarmiento y los feriados que no honran

Por Edgardo Zablotsky (*)

A principios de mes, poco antes de la votación en el Senado del feriado del 17 de junio, Pablo Kosiner, diputado por Salta y autor del proyecto, señaló que “es un feriado del mismo nivel y categoría que se tiene respecto al general San Martín y al general Belgrano” y que “justamente, el fundamento que planteamos es que Güemes, San Martín y Belgrano constituyeron el trípode de la independencia nacional”.
Al defender su proyecto, Kosiner manifestó que la incorporación de un nuevo feriado en el calendario “no hará entrar en crisis el sistema educativo pero sí servirá para reivindicar una deuda que la historia argentina tiene con uno de sus próceres máximos”. Es claro que Kosiner tristemente tiene razón, el feriado no hará entrar en crisis el sistema educativo, el sistema ya está en una crisis cuya magnitud la sociedad no llega a dimensionar. La alegría de muchos padres frente al fin de semana largo que se ha generado no es más que otro síntoma de ello. ¿Qué opinarían nuestros próceres que el día dedicado a su recuerdo no haya clase en las escuelas y los niños, al igual que sus padres, en lugar de reflexionar sobre aquellas gestas heroicas disfruten de escapadas de fin de semana largo?
¿No sería más lógico que fuesen días laborables, que los niños tuviesen clases y que en el horario escolar se realicen actividades que recuerden la memoria de quienes construyeron nuestra Nación? Me imagino lo que opinaría Domingo F. Sarmiento frente a la brillante iniciativa de privar de clases a los niños argentinos. ¿Quién duda que ordenaría, en un lenguaje por demás explícito, eliminar inmediatamente el feriado escolar del 11 de septiembre? Me imagino la ira de Sarmiento al leer el art. 2° de la nueva ley: “el Poder Ejecutivo, a través de los organismos pertinentes, desarrollará acciones de difusión tendientes a promover la reflexión sobre la personalidad del prócer nacional Don Martín Miguel de Güemes y su gesta en defensa de la libertad e independencia de la patria, por medios adecuados y con la antelación y periodicidad suficientes”. ¿Alguien lo puede creer? ¿Dónde se reflexionará sobre Güemes? ¿En los destinos turísticos a los que se trasladan miles de argentinos, de igual forma en que lo hacen los días de reflexión de San Martín o Belgrano? Me lo imagino a Sarmiento afirmar que preferiría que no hubiese ningún acto en su memoria; es más, que ni siquiera un niño argentino recuerde su existencia, antes que privarlo de un día de clases.
Si para algo ha servido el despropósito de este nuevo feriado, es para evidenciar la falta de interés de la sociedad en la educación de sus niños. Nadie más que el Presidente puede iniciar una verdadera revolución educativa. Estoy convencido que Mauricio Macri desea hacerlo, pero sin el apoyo de los padres la misma es imposible. Esta nota tan sólo intenta despertarlos, el futuro de nuestros hijos es el que está en juego.
(*) Edgardo Zablotsky es miembro de la Academia Nacional de Educación y Vicerrector de la Universidad del CEMA. Artículo publicado en Clarín el 17 de Junio de 2016
Fuente: Comunicación personal del autor