jueves, 27 de octubre de 2016

Discurso apertura del XXII Congreso Internacional: Salud, crisis y reforma

Por Dn. Norberto Larroca (*)

En estos 22 años hemos colocado en el centro, el debate de la Política de la Salud en nuestro país.

Estamos viviendo un mundo multipolar, que vive su propia crisis, que denominamos un verdadero cambio de era, basado fundamentalmente en la multiplicación de las comunicaciones y en la velocidad de las innovaciones.

Esta situación del mundo en general nos encuentra con nuestra propia crisis en Latino e Iberoamérica. Vivimos un tiempo revulsivo.

Cuando propusimos “Salud, Crisis y Reforma” nos alentaban porque era muy interesante el tema para resolver el sistema de salud. El tiempo ha pasado, la reforma no se hizo, la crisis perdura y la salud está dañada. Tal vez 30 años es poco tiempo en la vida de los países, en el reciclar de la democracia argentina, es cierto, pero no es poco tiempo para quien la sufre y pierde la esperanza.

Nosotros hoy vamos a buscar salidas coyunturales con el tema propuesto porque vivimos una reagudización de la crisis en nuestro país, y de los servicios de atención de la enfermedad. Cuando uno enfrenta una emergencia trata de resolver el problema rápidamente con lo que tiene, buscar siempre que los sistemas en el campo de atención de la enfermedad sigan operativos. En este terreno van a surgir aportes para que el Ministerio de Salud de la Nación, rector indiscutido de la conducción del modelo asistencial argentino, tenga la posibilidad de sentir la colaboración de una institución que promueve el debate desde hace 22 años.

Vivimos una nueva oportunidad. Estamos en un nuevo ciclo de gobierno, vamos a colaborar para salir de esa situación, pero también vamos a plantear las reformas de fondo.

Proponemos un cambio de sistema que base fundamentalmente su filosofía en el hombre como eje de ese sistema. Las corporaciones no pueden ocupar el lugar del hombre: ni la política, ni la empresaria, ni la gremial, ni la económica.

No hay una salud estatal y otra privada, hay servicios que promueve el Estado y otros la actividad privada, debemos contribuir para que el hombre no se enferme, por eso planteamos debatir el tema de la salud desde los determinantes sociales. La salud es lo suficientemente importante para que no quede solo en manos de los maestros. No se puede seguir enfermando a la gente desde el Estado y después tratarla.
No puede haber sistemas de salud sin cloacas, sin agua potable, con violencia, con narcotráfico, sin trabajo, sin vivienda, con desechos industriales, sin rutas, sin energías renovables, en fin, los países que no tienen organizada sus estructuras urbanas enferman a sus sociedades e impiden desarrollarse.

Debemos dar pasos profundos desde el campo de la filosofía. La filosofía es la estrategia de la vida y la política es el camino para llegar a los objetivos planteados.

Hemos visto a ministros nacionales y provinciales, como a los directores de hospitales y clínicas y otros servicios de atención de la enfermedad como héroes, porque se han encontrado con problemas serios sin una verdadera política de Estado que les garantice el respaldo para una gestión eficiente y equitativa.

El cambio debe ser cultural y la sociedad debe acompañarlo firmemente. Hay que recordar que los políticos y la dirigencia son emergentes de la sociedad, han sido los representantes de nuestra propia desidia.

Ahora es la sociedad la que tiene que salir a respaldar el cambio, asumamos la responsabilidad que nos corresponde.

Para asumir la República hay que ser ciudadano, respetando los poderes constitucionales que generen seguridad en la sociedad.

Tenemos un sistema nacional que contiene y es rector; y ministerios en las provincias que son responsables de la enfermedad y la salud.
El sistema argentino gasta, aproximadamente, un 9% del PBI. Es un porcentaje muy alto para la prestación que brinda. el Estado solo pone el 2, la Seguridad Social el 3, y el 4 restante el ciudadano de su bolsillo.

Por eso proponemos un sistema basado en que el hombre no se enferme, que sea universal, con base solidaria, equitativo y garantice la calidad de los servicios en el orden nacional, que integre todos los recursos existentes, tantos estatales como privados, porque son activos de la Nación.

Defendamos la libertad desde la panza de la madre. La libertad tiene un gen que está en el embarazo, cómo come la madre, cómo desarrolla su evolución y cómo ese niño consolida sus neuronas en el inicio de la vida sana.

El hombre tiene la posibilidad de ser libre si se engendra y nace bien, y en su proceso evolutivo, crece, estudia, se educa y nos reemplaza a nosotros. Ese es el fenómeno virtuoso de la vida en la preservación de la calidad del ser humano.

La salud es el primer derecho humano. Todos los políticos lo deberían saber, así priorizarían la salud como una verdadera política de estado.

En este tiempo, el Ministerio de Salud debería ser de los más importantes en el gabinete bajo el punto de vista sanitario y económico, por lo que genera en inversión, trabajo ininterrumpido y servicio social con crecimiento de valor.

Sin embargo, el gobierno de la esperanza dejó al PAMI fuera de la rectoría de salud, curiosamente en un mundo que aumenta la expectativa de vida, y cambia notablemente la pirámide poblacional.

Hay que tener conciencia y desde la verdad construir la confianza que el país necesita para que hermano con hermano podamos enfrentar la adversidad.

Llueve, pero ¡es una linda mañana! Y todos estamos contentos por la gran repuesta a la convocatoria. Seguro que el debate y las exposiciones
jerarquizarán los aportes para que mejore la atención en nuestro país y aumente la esperanza para que desde el Ministerio de Salud se lleven adelante reformas, que ubiquen al hombre como eje del sistema, y que millones de argentinos logren con dignidad encarar la lucha por la vida.

Muchas gracias.

(*) Norberto Larroca es el Presidente de la Federación Latinoamericana de Hospitales y Presidente del Congreso CAES "Salud, crisis y reforma", en el Sheraton Libertador Hotel de Buenos Aires, el 19 de Octubre de 2016

Fuente: Discurso apertura del XXII Congreso. Comunicación personal de Argentina Salud Comunidad <comunidad@argsaludcomunidad.com.ar>