viernes, 18 de noviembre de 2016

Que sectores van a crecer primero

Por Orlando Ferreres (*)
Los sectores ligados al agro son los que primero crecerán, especialmente el trigo y el maíz. Ya en diciembre de 2016 veremos el incremento de 20 % en la producción de trigo y en abril el aumento de la de maíz, que promete ser excepcional. El total de la oferta de granos llegará a alrededor de 122 millones de toneladas, que es uno de los niveles más altos alcanzados hasta ahora en nuestro país. Lo único que ha perjudicado a esta campaña es la postergación de la reducción de 5 puntos en los derechos de exportación de la soja, que hizo pensar mucho sobre la credibilidad en el Gobierno a aquellos que estaban por invertir.
También afectó la credibilidad del inversor el cambio en los incrementos de las tarifas públicas, especialmente la del gas, que ahora será aumentado semestralmente, hasta alcanzar el valor deseado en 2019. La duda que surge es porque se aumenta en abril, donde empieza el consumo fuerte del invierno y además en octubre, donde el año que viene hay elecciones.
Acompañando el aumento de la producción agrícola, también tenemos el incremento en la demanda de los insumos del campo como herbicidas, pesticidas, fertilizantes, semillas, y demás insumos. Lo mismo está ocurriendo con los tractores y maquinaria agrícola, cuyas ventas han mejorado notoriamente. En otras palabras, el campo ha reaccionado bien, aunque no en todos los sectores de la misma manera.

Están tomando dinamismo las licitaciones de obra pública, que es el segundo sector que va a crecer después de la recesión que ha tenido en 2016. Este aumento es fundamental para consolidar el crecimiento general del país. Tanto rutas como puentes, obras de ingeniería hidráulica, viviendas, créditos para la construcción, trenes, y demás elementos del sector gozarán de dinamismo en los próximos meses. Lo mismo para las obras de ingeniería eléctrica y su distribución.
Luego el transporte también crecerá, y lo mismo sectores ligados al consumo, sobre todo teniendo en cuenta la reducción de este año 2016. Las inversiones irán incrementando su nivel, aunque no será un crecimiento alto. Además tenemos las exportaciones que también aumentarán.

La industria manufacturera será un sector de suave reacción, debido a que Brasil aún no logra despegar en forma clara. Recordemos que nuestra industria manufacturera depende mucho de Brasil, especialmente en autos y demás sectores relacionados.
Con este panorama para el segundo año de la gestión de Mauricio Macri, se pronostica una buena elección para Cambiemos, aunque hay varios sectores que aún requieren correcciones. La más difícil es la del extraordinario nivel del gasto público, que se aproxima al 50 % del PIB, sumando todo, Nación, Provincias, Municipios, y demás recaudaciones compulsivas, como las relacionadas con las obras sociales sindicales y el impuesto inflacionario.

Se va cumpliendo con el programa de gobierno, gradualmente. Es fundamental para la población reconocer este aspecto, pues hay muchos sectores que ven el programa como demasiado lento. Ese el problema del gradualismo, que requiere correcciones permanentes de las variables macroeconómicas, entre ellas, el tipo de cambio.

En el 2018 se tendrán que establecer correcciones en el sector de Hacienda pues ya no se podrá apoyar el Gobierno para financiar sus enormes gastos en el aumento del endeudamiento. Hasta allí el camino está despejado. De acuerdo a los planes. Pero para crecer habrá que ejecutar políticas duras, las que en un año más van a tener que implementarse.
(*) Orlando Ferreres. Economista. Artículo publicado en La Nación el 16 de Noviembre de 2016